…me resulta sangrante que no se lo considere uno de los mejores de su década y del rock americano en general, por la energía que desprende la grabación, por las guitarras que contiene y por unas composiciones de nivel a cargo de un Walter Salas-Humara en estado de gracia…

Uno de mis títulos predilectos de los noventa es Susan Across The Ocean, el no muy conocido disco que firmaron The Silos, banda de rock americano no muy conocida, ni reconocida, con una sólida discografía que se inició a mediados de los 80 y que se extiende hasta 2011 con el indiscutible liderazgo de Walter Salas-Humara y el característico violín de Mary Rowell, únicos supervivientes de la formación original a la altura de este disco.
The Silos tuvieron la oportunidad de dar el gran salto con el apoyo de una multinacional. Cosa que por desgracia no llego a materializarse a los niveles de popularidad que consiguieron otras bandas de su mismo pelaje como por ejemplo Uncle Tupelo o Cracker. Después del desencanto volvieron al pequeño sello que años antes les editó su debut, y hasta hoy aún conservan cierto halo de grupo maldito o de culto si preferís.
Cuenta Walter Salas-Humara que ya llevaban tiempo tocando estas canciones en directo antes de entrar en el estudio de grabación y que solo les bastaron 18 días para registrarlo, de ahí la frescura y la inmediatez que desprende pues cada una de las tonadas fluye con naturalidad y energía vigorizante.
Susan Across The Ocean. The Silos, los olvidados del rock americano.
Las guitarras eléctricas mandan por lo general a excepción de un par de tonadas, entre ellas una de mis canciones más preciadas, la titular Susan Across The Ocean, una balada de corte folk intimista perfecta para las horas nocturnas y que humildemente pienso que es una masterpiece de su generación. Magnífica la versión de Change The Locks de Lucinda Williams y de la que diré que es mejor que la grabó años después Tom Petty para la película She’s The One. Eléctricas, armónica y violín se conjugan a la perfección en la magnífica The Sounds Of Next Door, tonada con la que me da por pensar que lo tenían todo para convertirse en uno de los puntales de su generación.
Razones no le faltan a este disco y canciones tampoco, por comentar otras tonadas igualmente interesantes os diría que la estoniana Upside Down Instead tiene unas guitarras que me encantan por su crudeza en contraste con el violín que aporta un punto tradicional, y en All She Wrote se luce a las seis cuerdas en una tonada que hará las delicias de los seguidores de base de Cracker, la comparación es inevitable. Wanna Ride podría enmarcarse dentro del canon del alt-country de los 90 con un estribillo pegadizo, esta tonada lo tenía todo para convertirse en lo más parecido a un hit. En tonadas acústicas como Light from the Box ya puede adivinarse la carrera en solitario de Salas-Humara. Incluso se atreven con una fantástica versión de I’m Straight de Jonathan Richman que se llevan a su terreno con fruición.
Titulado en Europa Diablo, el disco no solo ha superado con muy buena nota el paso del tiempo, además escuchado hoy me resulta sangrante que no se considere este disco como uno de los mejores de su década y del rock americano en general, por la energía que desprende la grabación, por las guitarras que contiene y por unas composiciones de nivel a cargo de un Walter Salas-Humara en estado de gracia, verdadero unsung hero no solo por los discos al frente de la banda, además por todos los que ha ido editando posteriormente en solitario y hasta hace un par de años, no hay que explicarle como armar una buena canción.
Y es que en toda historia siempre tiene que haber un perdedor y creo que este es uno de los más grandes de su generación. Quien sabe si asustaron a gran parte de la prensa especializada con títulos como Cuba (1987) o Hasta la Victoria (1992), grandes discos que junto al homónimo The Silos (1990) y el que hoy os reseño podrían formar un póker del mejor rock guitarrero americano. En todo caso este Susan Across the Ocean es una exquisitez muy recomendable.

Por

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *