Doors - LA Woman

Críticas Discos Especiales

Celebramos los 50 años de L.A Woman de The Doors. El adiós de Jim Morrison. Obra maestra imprescindible.

L.A.Woman pone punto final a The Doors. Una banda que nos deja un bagaje inigualable. Cerrando su historia con esta obra maestra que se adentra en las raíces americanas del blues-rock. Brillante. Mística. Enigmática. Embriagadora y seductora. Obra Magna.

El lustro que duró la aventura musical de Jim Morrison junto a The Doors dejó un bagaje musical al alcance de muy pocos. Seis discos inconmensurables con, tal vez, el mejor debut de la historia, aquel The Doors de 1967, y un final al mismo nivel, o puede que superior, con un sonido totalmente distinto al del primer disco. Pasando de representar el reverso peligroso del hippismo, con su salvajismo revolucionario y poético lleno de caos y autodestrucción, a una banda entregada al blues con un nuevo y brillante futuro.

Podemos decir que The Doors realizaron dos grandes obras maestras muy diferentes entre si. El primer disco y el último son excepcionales. El segundo disco, también de 1967, «Strange Days», y el penúltimo, el magnífico «Morrison Hotel» de 1970, que ya apuntaba a esa huida hacía delante de la mano del blues, son sobresalientes sin peros que valgan, e innumerables bandas matarían por ellos. Mientras que los discos centrales, «Waiting for the Sun» (1968) y «The Soft Parade» (1969), son notables por sus singles incontestables pero carecen de la calidad global del resto.

Esos cinco años de banda son un regalo para los amantes del rock. Sus seis discos, sus directos ardientes y revolucionarios, su sonido que es reconocible en cualquier lugar, y el magnetismo no sólo de la banda, que también, sino esa atracción que su frontman, Jimbo, ejerce sobre el público son francamente esenciales. Solamente se me ocurre otro genio y banda que en aquella época pudieran hacerle sombra en cuanto a rareza, genialidad y magnetismo: la Velvet de Lou.

Allí estaban los hippies, y allí estaban esas dos criaturas salvajes y peligrosas… Lou y Jim no se llevaban demasiado bien. Son famosas sus rencillas y sus comentarios sarcásticos de uno sobre el otro. Algún encuentro tuvieron debido a la influencia de Nico, pero no se soportaban. Y es que a Morrison o se le odia o se le ama. Parece no existir término medio. Era un personaje excesivo que como todos sabéis murió en París pocas semanas después de finalizar la grabación del disco que nos ocupa, con el que quiso tomarse un descanso, tal vez para siempre, pero que señalaba a un sonido francamente espectacular.

Celebramos los 50 años de L.A Woman de The Doors. El adiós de Jim Morrison. Obra maestra imprescindible.
The Doors 1971

«L.A.Woman» es una huida hacia delante. Un golpe sobre la mesa para demostrar que eran una banda y no un solo hombre. Un disco que se adentraba en el sonido americano de raíces, en el rock y en el blues básicamente sin perder, obviamente, sus señas de identidad. El productor habitual Paul A. Rotchild chocó en innumerables ocasiones con Morrison. No aceptaba el nuevo sonido, no se adecuaba a las nuevas canciones… y la muerte de Janis Joplin era tan reciente que los ánimos estaban caldeados.

Rotchild acabó cediendo y Bruce Botnick, hasta entonces ingeniero de sonido, ascendió a coproductor. Cambiaron de estudio, grabaron de manera más directa y salvaje, utilizando Morrison el micro habitual en conciertos, incluso grabando en el baño, y dejando a la banda expandirse musicalmente. Para la ocasión, y como no tenían bajista habitual, ficharon a Jerry Scheff (antiguo bajista de Elvis) y para algunos temas contaron con la guitarra de apoyo de Marc Beno, habitual en las sesiones de Leon Russell.

Todo en el disco parece intentar alejarse de la imagen del debut. Sí, en la portada aparece la banda al completo pero lo que transmiten es muy diferente. En «L.A.Woman» los componentes están al mismo nivel, Jim Morrison ha cambiado físicamente, ya no es el adonis de antaño, y su frondosa barba y su barrigón cervecero son sus nuevas señas de identidad. La foto en amarillo imitando antigüedad insertada en un marco marronoso da esa sensación de segundo plano, mientras que el «lettering» es de lo más sencillo que uno se pueda imaginar. Acorde todo con el nuevo sonido, blues-rock sucio y místico.

A pesar de ese sonido blues-rock dominante el disco comienza a ritmo de James Brown con la brutal «The Changeling«. Morrison gruñe como nunca. Su garganta sufre pero nosotros disfrutamos. Nos golpea en la cara, nos destroza la mandíbula. Mira el cambio! y qué cambio! El órgano de Manzareck, al servicio de la canción, es magistral.

I live uptown
I live downtown
I live all around
I had money
And I had none
But I never been so broke that I couldn’t leave town

«The Changeling»

La letra parece señalar el camino a París, la aceptación de su nuevo estado físico, el alejarse del star-system musical, el posible adiós a la banda…. Magnífica en todos los sentidos. Enlazando a la perfección con esa genialidad que es «Love Her Madly«. Extrañamente alegre y algo circense. La canción perfecta de rock. Riffs pegadizos, duración ajustada, letra maravillosa… La autoría es de Robbie Krieger y la vestimenta de Manzareck, con un Densmore en estado de gracia. Pequeña obra maestra.

Celebramos los 50 años de L.A Woman de The Doors. El adiós de Jim Morrison. Obra maestra imprescindible.
JIMBO Mr Mojo

El blues llega de manera demoledora con «Been Down So Long«, inspirada en una novela de Richard Fariña y en varios blues tradicionales, presenta a Morrison desgañitándose y dándolo todo con su perjudicada voz. Brillante. Krieger brilla a la guitarra, se luce, se gusta… «Car Hiss By My Windows» continúa blueseando pero a menos revoluciones. Clásico sonido americano. Pure & Easy. Interpretación espectacular con ese final guitarrero de Jim Morrison, sí sí… siempre me pareció curioso y mítico.

Well, I just got into town about an hour ago
Took a look around, see which way the wind blow
Where the little girls in their Hollywood bungalows

L.A.Woman

La canción que da nombre al disco es una obra maestra en sí misma. Junto a «Riders On The Storm» son las piezas claves del álbum, y puede que de las diez mejores canciones de The Doors, de ese año y ves a saber si de la década. Canción río, larga, marca de la casa pero orientada al blues de carretera. La banda en puro esplendor, madurez y máxima calidad. Morrison dándolo todo. POM. POM y requete POM. Si «Love Her Madly» conectaba con «Strange Days», esta «L.A.Woman» enlaza perfectamente con «Morrison Hotel y su Hard Rock Cafe», cerrando el círculo.

Además y como curiosidad tiene ese anagrama tan freak en «Mr Mojo Rising» que no es otra cosa que «Jim Morrison» desordenado para los que todavía no lo sepan. Una curiosidad extraña y alucinógena muy propia de Jimbo justo a media canción que desembocará en la estructura inicial por todo lo alto.

«L’America» es mística, mágica, absorbente y enigmática. Abre la segunda cara, y aunque se escribió inicialmente para el film «Zabriskie Point» de Michelangelo Antonionis, aquí encaja a la perfección. Algo experimental y con ese sonido circular nos hace suya, en mi opinión tiene algo de la época «Waiting for the sun»… en su sonido básico de batería, la forma de cantar de Jimbo, y esa experimentación. Sobresaliente se mire como se mire.

«Hyacinth House» es una de mis canciones favoritas. La voz de Morrison está aquí sublime, la musicalidad de Manzareck brilla con luz propia al conectar con una de sus pasiones, Chopin, y lo de Krieger y Densmore… es ya de llorarse toa. Tres minutos deliciosos.

… And I’ll say it again, I need a brand new friend, the end!

Hyacinth House

Llega una versión. Llega la versión de The Doors del clásico de John Lee Hooker. Llega «Crawling King Snake» para dejarnos en pelotas. Perfecta versión. La estupenda «THE WASP (Texas Radio and the Big Beat)» nos señala el final no sin antes dejarnos en una erección perpetua. Ese recitado mítico, ese ritmo repetitivo a modo de mantra, esa guitarra de otra dimensión de Krieger. Immaculate!!! . Densmore tocando en modo «jazz» mientras que Manzareck entra sale, da pinceladas aquí y allá, dando color a todo, y Morrison, simplemente está genial.

Celebramos los 50 años de L.A Woman de The Doors. El adiós de Jim Morrison. Obra maestra imprescindible.
THE DOORS Studio

El disco termina con esa obra maestra que bien vale una carrera, un disco. Esa canción por la que toda banda de rock mataría. «Rides On The Storm» es sin duda una de las mejores canciones de la historia. Desde la lluvia inicial, desde esa tormenta que llega para quedarse, desde esas primeras notas misteriosas, mágicas, metafísicas los Doors nos atrapan.

Morrison canta como los ángeles. Seduce y embruja. El sonido es espeluznante. Irrepetible. Fue la última canción grabada por la banda. La última canción en la que los cuatro componentes estuvieron trabajando juntos en el estudio. Morrison acabó la grabación y se marchó a Paris dejando todo por mezclar. Allí murió a la edad de 27 años, como Janis, como Hendrix, como tantos otros ídolos del rock. Murió en extrañas circunstancias y la leyenda cuenta que sin autopsia ni cadáver Jimbo andaba retirado tomando el sol en Andalucía… cuentos.

«L.A.Woman» es el disco definitivo de una banda singular. Esencial. De las mejores bandas de la historia. Con sonido propio. Diferencial. Con un frontman único y singular. El nuevo sonido de blues-rock ya se asomó en «Morrison Hotel» pero aquí se hace grande. Las canciones no han envejecido. Siguen sonando descomunales a pesar de haberse grabado todo en una semana. El legado de The Doors es grandioso, inigualable pero este «L.A.Woman» es Obra Maestra Absoluta. Patrimonio de la Humanidad.

THE DOORS – L.A. WOMAN (1971)

The Doors crearon un disco con un nuevo y brillante sonido por delante, orientado al blues, truncado por la muerte de Jim Morrison. Celebramos los 50 años de L.A.Woman.
The Doors – L.A WOMAN

01.- The Changeling/ 02.- Love Her Madly/ 03.- Been So Long/ 04.- Cars Hiss By My Window/ 05.- L.A. Woman/ 06.- L’ America/ 07.- Hyacinth House/ 08.- Crawling King Snake/ 09.- The WASP (Texas Radio And The Big Beat)/ 10.- Riders On The Storm

Por


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos que te pueden interesar

The Moving Pictures - Fake Books
The Moving Pictures – Fake Books (2021)

Crítica del disco de Hayes Waring, Fake Books, bajo el nombre de The Moving Pictures.

Israel Nash - Topaz
Israel Nash – Topaz (2021)

Israel Nash es poseído por el espíritu de Neil Young en su nuevo disco, Topaz, una obra maestra de nuestros días.

debut excepcional, cálido y confortable de soleada melancolía, de belleza pure and easy, de country-rock cósmico delicado y sedoso…
The Pink Stones – Introducing… The Pink Stones (2021)

Crítica del excelente debut de la banda de Athens (Georgia) The Pink Stones. El country cósmico de este "Introducing" del 2021 es una exquisitez.

Rob Leines - Blood Sweat & Beers
Rob Leines – Blood Sweat & Beers (2021)

Crítica de "Blood Sweat & Beers": Viril y sudoroso segundo disco de Rob Leines donde el country se electrifica a base de sonoridades southern.