El 116 de la calle Almogàvers de Barcelona bajará la persiana definitivamente el primer fin de semana de Octubre con una programación especial marcada por el cierre y nuestro inseparable Covid-19. Cualquier seguidor a la música, y más aún en directo, tenía a Rocksound como uno de sus locales predilectos. Allí muchos hemos disfrutado y su cierre significa una herida incurable. Su programación selecta, su constante independencia del gafapastismo imperante, más aún en Barcelona, su constante selección de grandes artistas (sobretodo americanos) para paladares selectos no tendrán continuación. Nadie hace lo que hacía Rocksound, por tanto la pérdida será irreparable. Un abrazo a Mr Celeiro, familia, amigos, compinches varios y a todo aquel que en algún  momento se dejó la piel, los oídos, la voz y los pulmones en ese mítico garito. Gracias por todo.

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