Especial dedicado a Willie Nile y a su álbum ‘Streets of New York’, publicado el 21 de febrero de 2006, con motivo de su 20 aniversario.
… es más una postal de amor hacia la ciudad de los rascacielos que un disco. Es un trabajo en el que Robert Anthony Noonan, su verdadero nombre, vuelca todas sus influencias musicales para ofrecer un álbum largo y caleidoscópico, que puede pasar de sonar a Dylan, a los Pogues, a los Clash, a Springsteen, y por supuesto a todos los poetas de la Fender que surgieron en los setenta tras la estela dylaniana, como Elliott Murphy, Steve Forbert o Warren Zevon…
El quinto álbum publicado por el cantautor norteamericano Willie Nile fue «Streets of New York». Salió en 2006, por lo que este 21 de Febrero cumple 20 años. La publicación supuso su vuelta al mundo de la música después de una carrera que hasta entonces había sido un tanto dispersa, con algunas largas temporadas de silencio. A partir de este trabajo su carrera ha sido mucho más constante, no ha dejado de publicar discos y de hacer giras; unas giras que le han traído varias veces a nuestros escenarios, donde se ha convertido en uno de los músicos norteamericanos más queridos por los fans del Rock americano más atemporal.
Streets of New York es más una postal de amor hacia la ciudad de los rascacielos que un disco. Es un trabajo en el que Robert Anthony Noonan, su verdadero nombre, vuelca todas sus influencias musicales para ofrecer un álbum largo y caleidoscópico, que puede pasar de sonar a Dylan, a los Pogues, a los Clash, a Springsteen, y por supuesto a todos los poetas de la Fender que surgieron en los setenta tras la estela dylaniana, como Elliott Murphy, Steve Forbert o Warren Zevon.
La solvencia como compositor de Willie Nile no sólo viene precedida de un vasto conocimiento de la música popular norteamericana y del Punk inglés. Además, sus letras están muy bien trabajadas y responden a su intención de reflejar la realidad de su tiempo, y también a explicar el desencanto de una parte de la sociedad estadounidense con el sueño americano. Aun así en sus discos siempre acaba trascendiendo un punto de optimismo, quizás debido a su humanidad y a su empatía con los personajes que han tomado malas decisiones en la vida, o a los que la sociedad se empeña en dejar atrás o a invisibilizar. Es Doctor en Filosofía y Literatura inglesa. Un tipo culto que cuenta sus historias a través de la música, y que además sabe transmitir muchas emociones tanto en sus discos como en directo.

En sus comienzos tuvo que cargar con el peso de ser catalogado como un nuevo Dylan, pero pronto rellenó el cuadro de sus influencias con nuevos y más ruidosos colores. Después de una primera etapa en la que publicó dos estupendos discos, Willie Nile (1980) y Golden Down (1981), su estela se desvaneció hasta que volvió por sorpresa en 1991 con el disco Places I Have Never Been. El disco no acabó de funcionar y después de varios años de ostracismo decidió autoeditar el magnífico Beautiful Wreck Of The World en 1999.
Tuvieron que pasar siete largos años hasta que viera la luz el disco más ambicioso de su carrera. Streets Of New York se publicó en Febrero de 2006. A partir de ese momento la carrera del genio de Buffalo no ha vuelto a tener parones, y se ha convertido en una de las más sólidas e independientes de los cantautores norteamericanos.
El disco es una radiografía y una declaración de amor hacia su ciudad. Así lo reflejó el crítico musical de la revista Time y guionista Jay Cocks. “Las melodías que compone e interpreta con tanta vitalidad, hacen que el mito, la magia, el peligro, la tristeza y el amor de esta ciudad, sean más auténticos que cualquier otra cosa que haya escuchado desde Dion. Este disco es desgarrador. Es Rock N’ Roll en su máxima expresión. Es Nueva York en su máxima expresión, y no hay nada mejor que eso”.

Se grabó en varios estudios neoyorquinos, con producción del propio Willie Nile con la ayuda de su banda, Andy York a la guitarra, órgano, Mellotron y percusiones varias; Brad Albetta al bajo, Rich Pagano a la batería, y Frankie Lee a los coros y percusiones, y que además es coautor en muchas de sus canciones.
Comienza con un tema con cierto aroma a Springsteen y a Power Pop, Welcome To My Head. Continúa con Asking Annie Out, una optimista canción sobre un enamoramiento, con uno de los mejores riffs de guitarra del disco. Game Of Fools es otro temazo de aires souleros en el que se luce la guitarra de Andy York. Back Home puede que sea la canción en la que la sombra dylaniana sea más alargada. The Day I Saw Bo Diddley In Washington Square es uno de los highlights del disco. Colabora Jakob Dylan en las voces y tiene un delicioso acento a canción folk irlandesa, una de las canciones más The Pogues que he escuchado nunca, sin ser de The Pogues. Qué bien la hubiera cantado Shane McGowan. Además tiene una letra curiosa por la que desfilan los extraños personajes que deambulan por la famosa plaza neoyorquina, y en la que Bo Diddley no aparece en ningún momento, curiosamente.
Best Friends Money Can Buy vuelve al Power Pop, y da paso a otra de las joyas del disco, Faded Flower Of Broadway. Con cierto aire a los mejores Byrds, explica la historia de una desencantada mujer que transmite humanidad cuando baila entre lágrimas. La flor marchita de Broadway es una de las mejores canciones de la carrera de Willie Nile. Sorpresa en forma de Reggae con When One Stands, una canción llena de esperanza y buenos deseos.
Whole World With You devuelve el mejor Rock americano al disco, con otra de las canciones de estribillo y puño en alto que tan bien le salen a Willie. Qué bien canta en la balada On Some Rainy Day, y cómo suena el slide guitar de Andy York. Su voluntad de cronista de su tiempo se refleja en Cell Phones Ringing (In The Pockets Of The Dead), una canción que surge tras los atentados del 11 M en Madrid. Un alegato contra la barbarie del terrorismo, que comienza con una intro de guitarra española que se trunca con el sonido de una llamada de teléfono móvil. Los que atendieron a las víctimas después del atentado explicaban la tristeza de escuchar las llamadas a los teléfonos de los pasajeros diseminados por el tren. Es un tema enérgico y combativo, y otra de las cumbres del disco.

Lonesome Dark-Eyed Beauty vuelve a teñirse de Dylan, una emotiva y tierna canción llena de interrogantes, de miedos y de esperanzas. La única versión del disco refleja el amor de Willie Nile por The Clash, y está dedicada a Joe Strummer. Police on my Back es un tema de los Equals de Eddy Grant, que llevaron a la fama The Clash en su disco Sandinista! Es un temazo espectacular, con esa línea chillona de guitarra que se te clava en la cabeza. De hecho el nombre de la discográfica que publicó el disco Streets Of New York, y que prácticamente se convirtió en su propia discográfica, fue 00:02:59, que se pronuncia “dos minutos cincuenta y nueve” como en la canción Hitsville UK de The Clash. Un disco tan rico y variado en instrumentos, acaba curiosamente con la canción más desnuda. En Streets Of New York la voz y el piano de Willie Nile muestran una balada épica a la manera de Bruce Springsteen, en la que las esperanzas, las desilusiones, y el sueño americano desfilan por las calles de la ciudad que nunca duerme.
El pequeño cantautor neoyorquino tiene muchos discos a sus espaldas, pero para mí, ninguno supera a esta joya llamada Streets Of New York, un disco que muestra todas las influencias y estilos que conforman el universo musical de su autor.
- Willie Nile – ‘Streets of New York’ (2006). 20 años de esta obra maestra - 21 de febrero de 2026
- Con Los Lobos en Sala Apolo de Barcelona. Crónica concierto 5-2-2026 - 9 de febrero de 2026
- Con Lee Fields en Razzmatazz. Crónica concierto 31-1-2026 - 3 de febrero de 2026