Conciertos

Crónica de los conciertos de Boogie Boys y Doc & The Mads en Teatre Segarra de Santa Coloma de Gramenet durante el 21 de febrero de 2026.

La edición número 13 del Santako Blues Festival ha vuelto a llenar de buena música los locales y las calles de Santa Coloma de Gramenet. Durante diez días ha habido conciertos para todos los gustos. Los más bluseros disfrutaron con los Why Nots en El Perdut, Tori Sparks volvió a encandilar al público en la Ciba, los Swamp Preachers se entregaron durante tres horas en la Taverna Gaudir. En fin, como siempre una gozada.

El plato fuerte del festival viene siempre con los dos días de conciertos en el Teatre Segarra. El viernes Las Balas Perdidas y el norteamericano Sax Gordon dieron dos grandes conciertos que por motivos profesionales no pude degustar, pero me desquité el Sábado, con el estupendo doble cartel formado por los barceloneses Doc & The Mads y los polacos Boogie Boys.

Doc & The Mads es una banda que se mueve entre el Rock y el Rhythm and Blues de los 50 y el sonido de la British invasión de los 60. La banda la conforman Andreu Ros al piano y la voz, Javier Cortés al contrabajo, Wilco Van Eijk a la batería y César Canut a la guitarra, que no pudo acompañar a la banda en esta ocasión, siendo sustituido por el gran guitarrista argentino Lega Caster. Además venían con el gran Spencer Evoy al saxo y a la voz. Y el líder de los grandes MFC Chicken estuvo a la altura, como siempre, y le dio variedad, tablas y diversión a una banda ya de por sí solvente.

Boogie Boys y Doc & The Mads
Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Hacía un par de meses que los había visto en directo, en las Sagrades Tanninnes de Barcelona, y ya estuvieron a un gran nivel. El escenario del Teatre Segarra y sus quinientas localidades de aforo, por supuesto sold out, no les quedaron grandes, y ofrecieron un gran concierto que hizo disfrutar a todo el público. Repasaron a fondo su disco de debut y su reciente Ep, Believe it or not, producido por Dani Nel.lo. Arrancaron con Mama said no, Mean Little mama, That´s the way i feel y Drinkin´wine Spo Dee O Dee. Spencer se encargó de cantar la divertida Shim Sham Shimmy.

Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Believe it or not nos puso a todos a bailar en nuestros asientos. Forget about me, de la etapa de Andreu en los Sick Boys y el inmortal Teenage heaven de Eddie Cochran continuaron la fiesta. Spencer volvió a cantar en Midnighter, Hit Git and Split y nuevamente con Spencer a la voz, se marcaron una enorme versión del Roll over Beethoven de Chuck Berry. Apareció en escena Eneri para cantar una sentida y respetuosa versión del clásico de los Sirex, San Carlos club, y ya no abandonó el escenario ocupándose de las segundas voces.

Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Continuaron con Moonlight Bay, Bike rider, Will i ever see you again, That’s my way y una estupenda I gonna miss your love. Se metieron en un charco bromeando sobre la carne y los vegetarianos con la divertida Where is the Meat cantada por Spencer. Y acabaron el concierto con Magic eyes y The senior class. Para los bises reservaron Last train, el clásico de MFC Chicken, Chicken Shack, y encendieron a toda la sala con el inmortal Whole lotta shakin’ goin’ on de Jerry Lee Lewis.

Boogie Boys y Doc & The Mads
Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Después del gran concierto de Doc & The Mads, saltaron al escenario los polacos Boogie Boys, que debutaban en los escenarios españoles después de más de veinte años de carrera. Son una banda muy respetada en el extranjero y han llegado a ser finalistas en el International Blues Challenge de Memphis. Salieron dispuestos a apabullar al público con su derroche musical y físico, con un concepto de concierto muy ágil, moviéndose continuamente por el escenario y realizando unas acrobacias con los teclados y el contrabajo que ya quisieran poder realizar los del circo del Sol.

Boogie Boys y Doc & The Mads
Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Saltaron al escenario después de un divertido vídeo de presentación en el que aparecían en un viejo avión de Iberia. Y a partir de ahí comenzaron una fiesta y una ración de boogie boogie, que sólo se pudo ver un tanto lastrada por unas explicaciones en inglés, quizás excesivas, aunque igual necesarias para recuperar un poco el resuello, después de su entrega en las canciones. Están liderados por el showman, vocalista y teclista Bart Szopinski, con Piotr Bienkiewocz a la guitarra, Michal Cholewinski al teclado, Janusz Brzezinski al contrabajo y Milosz Szulkowski a la batería. Además venían con una estupenda y animada sección de vientos que les daba un aire de fiesta soulera a los temas muy disfrutable.

Boogie Boys y Doc & The Mads
Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Tocaron canciones como My own way to Rock, Lonely weekends, la estupenda Shakin’ goin’ on, su divertida canción que es casi como su himno particular Full speed no brakes. Derrocharon actitud, y físico, en una brutal versión instrumental de You never can tell de Chuck Berry, e incluso cantaron un tema en polaco, el vacilón Lecz glupiego Zycia Zal. Y arrasaron con una parte final donde nos hicieron cantar en Boogie boys are in town y acabaron con una estupenda versión del inmortal Great balls of fire de Jerry Lee Lewis.

Boogie Boys y Doc & The Mads
Imágenes cortesía de Carlos Tarruella

Estupendo concierto que dejó muy buen sabor de boca entre el público, quizás la única pega que le pondría yo, sería que lo de romper el ritmo del concierto con un largo e innecesario solo de batería, se lo podrían haber ahorrado. Por lo demás, fue un muy buen concierto de una banda que ojalá nos visite en una sala en la que podamos bailar.

Enhorabuena a toda la organización del festival por realizar un gran trabajo. El año que viene repetimos.


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