Entrevistas

Entrevista a Roberto Fiorenza sobre su trayectoria como poeta y músico argentino tras sus recientes publicaciones “Cartas a Silvia” y “Para Julieta”.

… respecto a mis influencias literarias, me impactó el surrealismo, leía a poetas de ese movimiento como por ejemplo Paul Eluard, André Bretón, Antonin Artaud, Aragón, etcétera. Pero el más influyente para mí fue un poeta francés anterior al surrealismo, el señor Arthur Rimbaud…

JJ.: Hola Roberto, es un honor para mi charlar contigo en esta entrevista para el Exile SH Magazine.

R.Fiorenza: Hola Juanjo! Es un placer para mí hacer ésta entrevista contigo

JJ.: Nos conocimos virtualmente por medio de nuestro amigo común Juan Pablo Mazzola (Baby Scream, Juan y la Hormiga…). Lo que nunca he sabido es cómo os conocisteis vosotros, como surgió ese vínculo musical y el vagabundeo nocturno bonaerense.

R.Fiorenza: Con Juan Pablo nos conocimos por intermedio de su profesor de guitarra, Osvaldo Mollo. Él me lo presentó y a partir de ahí, surgió ésta amistad. Al poco tiempo de conocernos yo tenía un recital en una librería de Villa Urquiza, un barrio de Buenos Aires y Mollo me preguntó si Juan Pablo podía participar (Osvaldo se encargaba de la parte musical de ese recital).Le dije que sí, y eso, tal vez, contribuyó a afianzar nuestra relación.

Con respecto al vagabundeo nocturno, eso es algo que tomé de los poetas de la Beat Generation, ellos vagaban y escribían poesía y en esos vagabundeos se iban creando grandes obras de arte.

Roberto Fiorenza
Roberto Fiorenza y Juan Pablo Mazzola

JJ.: Sí que hemos hablado algo de tu historia artística, de los tiempos iniciales con el grupo poético La Bestaba en Buenos Aires. Cuéntanos cómo recuerdas aquella especie de movida contracultural y las diferencias con la Argentina actual.

R.Fiorenza: Como tu bien lo has dicho, La Bestaba fue mí grupo de poesía. Estaba integrado por Héctor Urruspuru, Sergio Breccia, Ricardo Giménez y quien te escribe. Mi recuerdo de aquella época es bien vívido…un grupo de muchachos que siguiendo a los cuartetos de música «joven» como The Beatles o nuestro grupo argentino Almendra, deciden formar un cuarteto pero de poesía, para dar recitales y dar pelea en la escena de mediados de los 70.

Ese tiempo lo recuerdo como algo muy visceral, si bien el panorama social era sombrío, nosotros salimos con la poesía al frente. Así estuvimos recitando en el café Tortoni, La Casona de Iván Grondona, El Viejo Almacén, el bar La Poesía, el Bar Sur, Café Montserrat, Merlín Café, Poesía Abierta Daniel Giribaldi y un sin fin de lugares más.

El panorama actual también es sombrío, pero diferente. Hay muchos más lugares para actuar, más poetas de ambos sexos, más actividad que en aquellos primeros años. Además hoy tenemos el agregado de las redes sociales que ayudan a difundir la obra de cada uno.

Roberto Fiorenza

JJ.: Tengo entendido que viviste en Italia y Francia durante la década de los 80’s. En aquella época, si no me equivoco, publicaste un disco homónimo de canciones que es considerado como una obra de culto para mucha gente y que años después se reeditó en Argentina. ¿Qué me dices al respecto?

R.Fiorenza: Sí,es cierto,a principios de los 80 llegué a Italia, quería conocer el pueblo de mí familia llamado Badolato en Calabria. Después de un tiempo ahí, viajé a Nápoles, ciudad que me fascinó y me quedé allí.

Empecé a tocar mis canciones en bares, pubs, fiestas comunales y en cuanto lugar podía. Al correr de los meses, ya era bien conocido por los napoletanos, es en ese momento que unos empresarios del espectáculo, me proponen participar de un concierto en un estadio junto al cantautor estadounidense Shaw Philips. Finalmente se concreta el proyecto y abro el espectáculo con un set de canciones mías. Con el recuerdo del estadio repleto, creo que es el pico máximo de mí carrera como músico hasta ese momento.

Lo de la grabación del disco de canciones, es una historia mágica, como muchas de mis historias. Voy a tocar a Génova, Italia, cuando termino de tocar, se acercan dos muchachos a decirme que quieren comprar mi disco, les digo que no tengo disco, que todavía no llegué a grabar. Entonces se miran y me dicen: «¿quieres grabarlo con nosotros?, tenemos un estudio…» Al día siguiente estaba en ese estudio comenzando a grabar el disco de canciones. Cosas mágicas y maravillosas que me han sucedido.

JJ.: Te has relacionado con el italiano Lucio Dalla o con leyendas musicales de tu país como Pappo o Litto Nebbia. Alguna anécdota que te venga a la cabeza y nos quieras contar al respecto.

R.Fiorenza: A Lucio Dalla me lo presentó Giancarlo Cesaroni, el dueño del mítico Folk Studio de Roma, lugar en que tuve la suerte de tocar. Por ahí pasaron todos los cantautores italianos además de Chico Buarque, Vinicius y Toquinho y un sin fin de artistas más.

Cuenta la leyenda que también paso por ese escenario Bob Dylan cuando todavía era un desconocido. Una tarde, Giancarlo me cito en el lugar diciéndome que venía Lucio a visitarlo desde Bolonia. Y ahí estuve, emocionado de ver a uno de mis ídolos y uno de los más grandes de la canción italiana.Nos hicimos grandes amigos y al tiempo nos invitó a los dos a ir a Bolonia, donde vivía.

De Norberto (Pappo) no quiero hablar…, me hace mal, recuerdo la forma en que murió y eso me entristece, prefiero no hablar.

De Litto diría que aún es el faro que nos guía, el pionero, el que empezó a cantar en nuestro idioma cuando todas las bandas lo hacían en inglés, un gran maestro, amigo y consejero. La reedición del disco de canciones en formato CD, está dedicada a él.

Roberto Fiorenza

JJ.: Me contó un pajarillo que de aquellos años también es cierta anécdota en un bar con la escritora, profesora, filósofa y leyenda del feminismo Simone de Beauvoir. ¿Qué pasó?

R.Fiorenza: Una tarde gris parisina, un amigo francés me invita a conocer una confitería en el barrio de Montparnasse…, nos instalamos en el lugar y en una mesa cercana había una señora con un turbante en la cabeza tomando una copa de vino blanco…, esa señora era Simone de Beauvoir!!! Me acerque muy sigilosamente hasta su mesa para saludarla, me extendió su mano y me sonrió.

JJ.: Tus primeros discos de poesía “Dulce perfume” y “Lluvia del adiós” sobre 2005 se editaron en cd. ¿Cómo surgió lo de aquellas grabaciones?

R.Fiorenza: La idea de aquellos primeros CD fue a raíz de que yo también soy músico, además de poeta, entonces se me ocurrió entrar a un estudio de grabación y registrar música y poesía. Además, venía de integrar La Bestaba, un grupo de poesía oral, entonces era coherente, seguía en la oralidad.

En «Dulce Perfume» los poemas y los temas instrumentales son de mí autoría y en «Lluvia del Adiós», la música la aportaron dos grandes músicos y amigos Gustavo Cámara en saxo y Javier Lozano en piano.

JJ.: Me estoy acordando ahora que te descubrí con “Noche”, un trabajo familiar para oir y escuchar con tu hija participando en la portada y tu hermano en los pasajes instrumentales. En él te das cuenta que un poema es tan digno recitándose en una grabación como escrito en un libro. ¿Qué me dices sobre ello?

R.Fiorenza: Claro que si, totalmente de acuerdo, un poema tiene su propia dignidad ya sea impreso en un libro o recitado en un estudio de grabación.

JJ.: A nivel general, qué es lo que te inspira a escribir y cuáles podríamos citar como tus mayores influencias.

R.Fiorenza: A nivel general, todo me inspira para escribir: un atardecer, un amanecer, el mar, la noche, las caminatas sin rumbo fijo, pero últimamente reconozco que la inspiración me llegó de ciertas musas que aparecieron en mí camino.

Con respecto a mis influencias literarias, me impactó el surrealismo, leía a poetas de ese movimiento como por ejemplo Paul Eluard, André Bretón, Antonin Artaud, Aragón, etcétera. Pero el más influyente para mí fue un poeta francés anterior al surrealismo, el señor Arthur Rimbaud.

Roberto Fiorenza

JJ.: Vayamos a la actualidad. En los últimos meses has editado dos álbumes, los dos con nombres de mujer, uno “Cartas a Silvia” y otro “Para Julieta”. En este último hay participación de César Silva, Alonso Brown, Nick Schneider y Juan Pablo Mazzola, en una especie de conexión Buenos Aires y València. Cuéntanos sobre todo ello.

R.Fiorenza: «Cartas a Silvia» es un disco dedicado a una amiga con la cual recorrí gran parte de la década del 70. Al decir recorrí, me refiero a caminatas, charlas, encuentros en los bares, visitas a su departamento muy temprano después de haber andado toda la noche sin dormir, etcétera.

Con ella me reencontré en estos últimos tiempos y para no perder la costumbre, comencé a escribirle algunos poemas. Me pareció interesante, entonces, cerrar nuestra historia grabando esos poemas y hacer un nuevo disco. Desde el ya lejano 2021 que no editaba ningún disco, así que me pareció que ya era hora de volver. Mi hermano, Marcelo Fiorenza, compuso música original para la ocasión y mi hija María Eugencia se encargó del arte de tapa.

Con respecto a «Para Julieta», todo empieza en el mágico barrio de Devoto, en Buenos Aires. Ahí comienzo a encontrarme todos los viernes con esta amiga para tomar un café y charlar…, al tiempo le escribo los primeros dos poemas y se los llevo de puño y letra. Al siguiente viernes, otros dos y así hasta sumar ocho.

Sentí que tenía que grabarlos y hacer un nuevo disco. Le propuse a Juan Pablo Mazzola si quería participar del proyecto a cargo de la parte musical. Por suerte aceptó y compuso tres hermosos temas instrumentales: «Nebula», «Galaxia número 7» y «Tema de Julieta». Fue un disco hecho a toda velocidad, porque yo quería regalárselo para su cumpleaños (Julieta cumple el 29 de enero), así que pusimos manos a la obra y por suerte llegamos con los tiempos.

J.J.: Bien, Roberto. Y… ¿planes de futuro? ¿hay algo a la vista?

R.Fiorenza: Con respecto a planes futuros , te cuento que con Juan Pablo quedamos muy satisfechos y entusiasmados con éste disco, así que nos propusimos hacer uno o dos más. Y por supuesto, el proyecto de ir a València, para conocer esa tierra, ver a mis amigos y porque no, actuar.

JJ.: Pues muchas gracias por esta entrevista, Roberto. Espero verte pronto en València. Te deseo lo mejor en tu arte y en la vida.

R.Fiorenza: Muchas Gracias a ti Juanjo! Un gran abrazo desde Buenos Aires.


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