Discos Críticas

Reseña y crítica sobre Mendizabal y su álbum ‘Fuerte’, publicado en 2026.

… sabe dosificarse en el tiempo y parece somo si dejase reposar sus composiciones en espacios silenciosos, oscuros e íntimos de sus seguidores y oyentes. De este modo, como un buen vino, es como se ha convertido en un gran reserva, en un músico de culto para minorías selectas…

Casi siempre que escucho a Txema, o a Mendizabal —él prefiere que se utilice su apellido cuando hablamos de su proyecto musical en formato banda—, me viene a la cabeza Don Antonio Vega. No lo puedo evitar, es como asociar el paraguas con la lluvia, el día con el sol o la luna con la noche.

Y digo eso no porque sea idéntico o muy similar, puesto que en el orfebre eusko-valenciano confluyen muchos rasgos del folk-rock melódico clásico o de otros egregios como Enrique Urquijo, el primer Quique González…, sino por esa capacidad y talento a la hora de componer y que tanto encaja con aquello que decía el madrileño de hiperrealismo sensual, de filosofía y amor como impulsor de una escuela emocional que intentaba poner en su sitio todo lo que, intangiblemente, se aloja en una desordenada habitación.

mendizabal fuerte
Imagen cortesía fotógrafa EvaHM

A Mendizabal lo sigo con especial interés desde sus inicios discográficos en el proyecto que nos ocupa, concretamente desde el primer instante que escuché “Golpe de estado”, dos años después de su publicación en 2016. Recuerdo que lo de «aquellos amantes, aquellos ignorados y desconocidos que inadvertidamente siempre pasan por delante», me pareció una revelación, una llave que destapaba una exquisita propuesta musical que, a los suficientes, nos conquistó por cuidadosos arreglos y, sobre todo, por una rica lírica con versos que exhibían suma sensibilidad y emotividad, tanta que, en esta línea, sigo pensando que pocos le hacen sombra por estos lares.

Después llegaría la confirmación con un Disparo reveladoren 2019 que, envuelto en chanza y en recursos lingüísticos, todavía embellecía más el impacto emocional a nivel conceptual.

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Imagen cortesía fotógrafa EvaHM

A todo ello, también suma otra de las muchas virtudes que, a mi gusto y criterio, posee Txema, la de que que no agobia. Sabe dosificarse en el tiempo y parece somo si dejase reposar sus composiciones en espacios silenciosos, oscuros e íntimos de sus seguidores y oyentes. De este modo, como un buen vino, es como se ha convertido en un gran reserva, en un músico de culto para minorías selectas.

mendizabal fuerte
Imagen cortesía fotógrafa EvaHM

Cuando en 2022 llegó “La Madriguera del valiente”, esa que, a grosso modo, era una coraza, una huida hacia adelante para comprender, para enmendar, para corregir, para reparar… y también para sanar heridas y consolidar sus aspiraciones musicales, la pasión que impera en sus composiciones pareció inconclusa, como necesitada de un colofón, máxime si pensamos que nunca hubo una edición física, que solamente se editó digitalmente.

mendizabal fuerte
Imagen cortesía fotógrafa EvaHM

Ahora se ha saldado esa especie de deuda. De las noches de abrigo ha emergido la primavera y la luminosidad de aquellas dos mil quinientas “Cicatrices” que, con la impresionante compañía del violín de Virginia Iranzo, parecen adquirir nueva vida, nueva dimensión, algo que también sucede en“Está mal” y ese, más habitual de lo que se dice, modo de aferrarse a lazos rotos del pasado. Vuelve, nunca mejor dicho, el gerente a casa en “Brandy” —temazo para oir y escuchar—, o la enorme “Remedios”, esa que un día la dieron por muerta y que, tras pasar un momento vital muy delicado, decidió sanar en el refugio de la casa de campo familiar.

En este nuevo y anhelado regreso nos trae, “nada más, nada menos” —entrecomillado porque iba a ser el título de otro EP digital—, otro elenco de melodías suculentas y nutritivas para el alma con la estupendísima producción de Xema Fuertes y con un Txema más Fuerte que nunca —y nunca mejor dicho a tenor del título—. Apuesto que si Don Antonio ha escuchado desde el otro lado del espacio cósmico el tema que da título a este álbum, lo habrá bendecido.

Entre aires de country, la melodía Podría estar mejor, tiene una lírica sumamente ingeniosa con esa introspectiva observación de pensamientos y sentimientos, algo que se percibe más nítidamente en las profundidades de la razón, del alma y del corazón que campan en “El Guindo”.

Para rematar la fortaleza de Mendizabal, una “Supernova” que no borra huellas de una vida que sigue transcurriendo sin cesar, así como una balada honda para los gélidos inviernos o para servir de aliento, la de “Perder el hilo” y seguir. Y todo porque Txema sigue demostrando que es un artesano de las melodías, esas que merecían una edición física y limitada para degustar sorbo a sorbo, una y otra vez, sin prisa y sin pausa.

P.D.: A la venta en el sello subsidiario de esta revista, Exile Records, en el Bandcamp a través de la Tienda del Exile, pinchando aquí: https://tienda.exileshmagazine.com/producto/mendizabal-fuerte-album-vinilo.


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