Halloween Love Songs

Críticas Discos

The Darts vuelven con un disco que sirve de homenaje a la noche de Halloween, a los dulces y a la sensualidad.

…garage y el rock, con elementos que evocan el género fantástico propio de los films de terror de serie B de los años 50/60, algunas dosis de psicodelia y una actitud intrépida y un tanto teatral…

No es la primera vez que las cuatro chicas de The Darts aparecen en estas páginas. En el curso 2024 hablamos en términos elogiosos sobre su estupendo álbum de aquél año titulado «Boomerang» (reseña).

Durante estos dos años el grupo no ha dejado rincón del planeta sin pisar, ha publicado un disco recopilatorio de sus dos primeros álbumes (ya descatalogados) titulado «Nightmare Queens» así como un par de singles de adelanto a su nuevo disco «Halloween Love Songs» recientemente publicado y del que vamos a hablar hoy.

El título del mismo ya nos puede orientar de por donde van los tiros, no obstante dejaremos que nos explique la idea seminal de este disco la cantante, teclista y compositora de The Darts, la carismática Nicole Laurenne que se expresaba en estos términos a la hora de hablar de «Halloween Love Songs»:

«El mundo necesita nuevas canciones de Halloween: la festividad merece mucho más que solo «Monster Mash», y nadie parece tomarse en serio llenar ese vacío. Así que yo sí me lo tomé en serio. Pero tampoco quería un álbum que fuera solo disfraces de monstruos en el patio del recreo. Así que, la cara A está repleta de ‘kitsch’ de Halloween, para jugar mientras pides caramelos al atardecer. Pero el Lado B es la banda sonora para después del anochecer, cuando la hoguera está encendida. Es para bailar sudorosamente a medianoche, besarse en una cama de envoltorios vacíos de caramelos y pasar una noche entera de apocalipsis».

The Darts (u.s.)
THE DARTS (US)

Bajo este espíritu, entre sombrío, terrorífico, juguetón, infantil y sensual, se despereza un disco que por otra parte cuenta con los habituales elementos que le son propios a The Darts: la voz trémula de Laurenne y la envolvente sonoridad feriante de su órgano Farlisa, la sonoridad primitiva del fuzz, el uso garagero del Hammond y el mellotron y una dinámica y afilada base rítmica.

Entre el garage y el rock, con elementos que evocan el género fantástico propio de los films de terror de serie B de los años 50/60, algunas dosis de psicodelia y una actitud intrépida y un tanto teatral, The Darts crean un entorno sonoro que viaja del garage más oscuro al cabaret menos recomendable.

Pero todo lo dicho se explica mucho mejor que con mi ambivalente texto, con las trece canciones que la banda desglosa en poco más de treinta y cinco minutos para completar el universo de cripta y golosinas de «Halloween Love Songs».

Desde los singles de adelanto a la fiesta: «Midnight creep» (pinchar) primero y «Apocalypse» (pinchar) después, hasta algunos preferidos personales como la histérica «Up in my soul» que cabalga sobre el fuzz dejando llamas y chispas a su paso tras sus poco más de dos minutos; la lúgubre «Darkness» o un disparatado y agitado swing titulado «Blood run cold», el elepé es un corrosivo, garagero y circense trabajo en clave de rock y garage que a los acólitos a estos géneros no dejara indiferentes.

Celebramos la vuelta de The Darts, ellas le dan un toque oscuro y libidinoso a los sonidos normalmente decadentes y veristas del género, esperaremos pacientemente, siempre con la incertidumbre de volver a verlas en vivo por el estado español, antes de que la noche y los fantasmas de Halloween se las lleven lejos.


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