Bobbie Dazzle - Star Power

Críticas Discos

Bobbie Dazzle nos propone, en su segundo álbum, un viaje glam y cósmico a la década de los setenta.

Glam Rock con fibrosas guitarras y acelerada base rítmica, aportaciones electrónicas con sintetizadores que evocan atmósferas galácticas o siderales que otorgan un ambiente Sci-Fi muy fácil de ubicar en el tiempo…

Bobbie Dazzle es el alter ego artístico de la cantante, compositora, productora y flautista británica Siân Greenaway. Tras unos primeros años como guitarrista en pequeños grupos, da el salto en 2017 como vocalista de la banda de Hard Rock Psicodélico Alunha, formación en la que permanecería hasta 2024, momento en el que decidió dar inicio a un proyecto liderado por ella misma bajo el pseudónimo de Bobbie Dazzle.

En 2024 ve la luz su primer disco, «Fandabidozi», que llega casi a escondidas y cuyo éxito, la propia artista ha manifestado que le pilla por sorpresa. Inicia una gira que le lleva por varios países y en la misma se da a conocer al público (un servidor la conoció tras su extravagante y efectista paso por el ARF de 2025), y desde luego no pasa desapercibida.

A principios de este mes de octubre ve la luz su segundo álbum titulado «Star Power» en el que da continuidad a su primera entrega. Insiste en un Glam-Rock puramente setentero, que bascula hacia sonidos Hard-Rock, Pop e incluso a los propios de la explosión Disco de la segunda mitad de los años setenta.

Bobbie Dazzle
Bobbie Dazzle

Glam Rock sí, con fibrosas guitarras y acelerada base rítmica, aportaciones electrónicas con sintetizadores que evocan atmósferas galácticas o siderales que otorgan un ambiente Sci-Fi muy fácil de ubicar en el tiempo, sin olvidar partes de flauta travesera a cargo de Greenaway que dan un efectivo aunque contradictorio tono medieval a algunos temas.

Se deja influir por referentes como T-Rex, el David Bowie arácnido, Sweet, Mott the Hoople o Alice Cooper; aunque también se distinguen pinceladas de los Who de «Tommy» o «Sold out» y de los Queen más setenteros y galácticos, los de la época de Flash Gordon.

El disco, que muchos pensarán que peca de sobre-producido, tiene también a Siân como encargada de los controles, así como de la composición de los temas, debidos a ella misma con la colaboración de su teclista Chris Dando quien también se encarga de los arreglos.

La continuidad con respecto a su primer elepé a la que hacíamos referencia más arriba se evidencia desde el primer segundo, con el primer tema de título homónimo, que empieza justo donde lo dejó la última canción de «Fandabidozi» titulada «Flowers on mars».

A partir de ahí, prepárense para una espiral sónica repleta de estribillos euforizantes, ecuaciones sónicas excesivas y sabrosas, donde las distorsiones conviven con filigranas de sintetizadores en un entorno sonoro cósmico y futurista, pero con la sensación latente de estar en una fiesta de los setenta con presencia de todo tipo de substancias alucinógenas e hiper-motivadoras.

El álbum había sido presentado hace semanas con la exitante «Dirty Martini» primero y la más rockera «Wonder» después». Pero no se pierdan momentos como la travesía por la galaxia titulada «The Passenger» o «Jack Rabbit» por cuyos surcos se pasean los Queen más desatados de los 70s.

En «Snakes & Laddes» colabora en la composición y toca el bajo el integrante de la banda de música electrónica Pendulum Gareth McGrillen y el colofón titulado «Feel it too» cuenta con un diabólico solo guitarrero a cargo de Lita Ford.

«Star Power» es como montarse en la máquina del tiempo, un viaje entre glamuroso, lisérgico y espacial al corazón más frívolo y desenfadado de los años setenta, música que, por cierto, va acompañada de una exuberante y voluptuosa imagen por parte de una artista osada y talentosa que se presenta como Bobbie Dazzle. ¿se atreven a viajar con el Exile?


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