Social Distortion vuelven con un nuevo disco, por el cual el tiempo transcurrido parece un elemento irrelevante.
…un ramillete de canciones que deflagran rock y punk, riffs y estribillos incendiarios, acentos americanos más de raíz y la épica fibrosa y enardecida propia del estilo robusto, al tiempo de cuidado en los aspectos melódicos, de los californianos.
A principios de este 2026 por el que, de momento, vamos más arrastrándonos que caminando, comentábamos la sobresaliente vuelta a la actividad discográfica de la formación noruega Gluecifer con su excepcional «Same Drug, New High» (reseña). Hoy debemos decir lo mismo de los californianos Social Distortion, que tras quince años de silencio retornan, en el momento oportuno, con el explosivo, furioso y necesario «Born to kill».
Vaya por delante, que este último álbum de Mike Ness y los suyos está 100% a la altura de esas otras otras obras de los Social que el paso de las décadas han convertido en clásicos del rock americano, denle si lo desean veinte años a «Born to kill» y tendrán otro clásico incuestionable.
Ness venció al cáncer que le fue diagnosticado en 2023, cuando estaba a punto de volver al estudio para grabar un nuevo disco con Social Distortion, el proyecto se pospuso pero no se desintegró.

Ignoro si el disco de 2023 sería tal cual es este que ahora tenemos entre manos, lo cierto es que Ness trae bajo el brazo un ramillete de canciones que deflagran rock y punk, riffs y estribillos incendiarios, acentos americanos más de raíz y la épica fibrosa y enardecida propia del estilo robusto, al tiempo de cuidado en los aspectos melódicos, de los californianos.
Canciones que braman por la resistencia, la supervivencia y la lucha. Por mantener la esencia moral y por plantar cara al cinismo y a la barbarie que hoy vivimos por parte de aquella, otrora y supuestamente protectora democracia, pero poniendo el acento en todos los enemigos de la contienda: el sistema sí (cada vez más degradado) pero también uno mismo, la voz interior que a veces se contamina y nos envenena.
Meses atrás llegaba «Born to kill», primer adelanto del disco, tema que resume a la perfección el leitmotiv argumental de todo el disco y que a muchos nos hizo engrandecer nuestras expectativas ante la sospecha de que teníamos a la vuelta de la esquita a los Social Distortion de siempre.
Sospecha que se vuelve certeza según avanzan las canciones, una vez revisado el elepé entero, así se suceden pelotazos en clave de rock repletos de nervio guitarrero como «No way out» o «Walk away (Don’t look back)», medios tiempos de envolvente manto eléctrico como «Tonight» o el estribillo de tono sureño de la cálida «Crazy dreamer».
Sin obviar otros activos como la tempestuosa carga distorsionada del colofón «Over you» o la inquietante versión del célebre hit de Chris Isaak «Wicked game».
«Born to kill» es y será cuando de hacer balance anual se trate, uno de los grandes discos que dejará este aciago año 2026. El disco de una banda que antepone su sello, su identidad como creadores y sus argumentos a las estrategias de mercado que apuntan a conservadurismos sónicos y al achique de riesgos o posicionamientos, es por ello, que Social Distortion vuelve como nació y se desarrolló, siendo un referente que caminó y sigue caminando con paso firme y poco proclive a postureos y por eso el tiempo no desgasta su divisa.
- Social Distortion – ‘Born to kill’ (2026) - 21 de mayo de 2026
- Concierto: 091 – Sala Santana 27 (Bilbao, 02/05/2026) - 4 de mayo de 2026
- Concierto: The Hangmen – Groove – (Portugalete, 26/04/2026) - 28 de abril de 2026