Especiales Críticas Discos

Para escuchar y apreciar más, si cabe, la CABRETTA, con todo lujo de detalles, es conveniente ataviarse con una chupa de cuero y fantasear. Pero no con cualquier cuero posible sino más bien con cuero fino, de alta calidad, por ejemplo el que se obtiene de la piel de oveja sudamericana.
Cabretta” fue la primera de las obras maestras de Willy Deville al frente de su legendaria primera banda MINK DEVILLE, en plena eclosión del punk. Después llegarían otras tantas repletas de grandeza (“Return to magenta”, “Le Chat blue”, “Coup de grace”,…).
Sobre el disco que nos ocupa se puede decir que contiene mucho romanticismo, mucho sentimiento pero también mucha lujuria, mucha sensualidad y mucho deseo. Es como si el mayor de los chulapos de algún barrio castizo madrileño se paseara con arrogancia por algún suburbio punk neoyorkino y todas las chavalas engalanadas con multitud de imperdibles comenzaran a babear de apetito sexual ante la mirada perpleja y desconcertada de sus pretendientes.
Después, ya en parámetros musicales, habría que tener en cuenta que Cabrettacontiene una importante base de blues que cabalga entre Muddy Waters y John Lee Hooker, pero también del doo wop y del rhythm&blues que se popularizó a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta con referentes como The Drifters. Si a ello añadimos que convive con la escena punk del 77 y que el mítico Jack Nitzsche andaba detrás de los arreglos ya se puede llegar a adivinar que el cuero de la Cabretta es elegante, es refinado, es distinguido, es selecto, pero sobre todo tiene una personalidad y un carisma impresionante que lo identifica.

Willy DeVille se acompañó en esta ocasión de Ruben Sigüenza al bajo, Tom «Manfred» Allen a la batería, Louis Erlanger a la guitarra, Bobby Leonards a los teclados y con el grupo The Inmortals a los coros. Tres serían los singles que se publicarían de este trabajo. Un primer Spanish stroll, a la postre quizás el tema de mayor repercusión de Monsieur Deville con ese original cóctel entre las raíces latinas y el rhythm&blues más callejero, y en cuya edición de estudio aparecía la legendaria frase en spanglish de “… hey Rosita… a dónde vas con mi carro, tú sabes que te quiero pero tú me robas todo…”. Después llegaría Little girl, memorable adaptación del clásico “Little boy” que Phil Spector compuso para las Crystals, mientras que el tercero de marras sería Cadillac walk, extraordinaria composición de Moon Martin para el más dandy de los neoyorkinos.

Al resto del álbum se le podría buscar algún calificativo de elogio tal como glorioso tanto por incluir bellas melodías como Venus of Avenue D» entre chasquidos de dedos, destellos eléctricos y saxos, pildorazos energéticos de mucho soul como One way street o Guslinger, canciones de actitud y rabia como She’s so tough y baladas rhytm&bluseras enormes como Can do without it o Party girls.
Mención aparte es preciso reseñar Mixed up, shook up girl, pedazo de sublime balada que sobresale por su maravillosa emotividad dentro de un disco absolutamente necesario. Mucha grandeza, imprescindible, palabras mayores. Merci siempre, Chef.

 * Este artículo fue publicado originariamente en el siguiente enlace del Espacio Woodyjaggeriano, y actualizada en el día de la fecha para el Exile SH Magazine con dedicatoria por motivos personales al gran Chef del Restaurante L’Espigó en Denia.

MINK DEVILLE – «Cabretta» (1977) – 9’5 / 10
1. Venus of Avenue D / 2. Little girl / 3. One way street / 4. Mixed up, shook up girl / 5. Guslinger / 6. Can’t do without it / 7. Cadillac walk / 8. Spanish stroll / 9. She’s so tough / 10. Party girls


10 respuestas

  1. Johnny, matado me dejas, éste disco es una de las grandes obras maestras de los poetas de la fender y NY.Las veces que lo habré escuchado , fantaseando encontrarle por la Avenue al bueno de De Ville con su bigotillo y bastón en ristre: lo has descrito a la perfección, lo has valorado como debe valorarse y sólo puedo aportar una de mis frikadas: Party Girls me parece de un romanticismo excesivo, maravilloso y Venus parece del Coney Island pero en versión chicana y ese saxo. Cuero fino, gastado, perfecto para el tacto , una jodida referencia para loq ue amamos el rock and roll y sus mejores representantes.Soul is the answer.Thanks my friend!

  2. Un disco imprescindible. Su trilogía Jack Nitsze lo es, desde que amo la musica de los mink tengo claro que al bueno de Willy lo tele transportaron de los primeros 60 para subir la media de clase y estilo alos finales 70. Grandisima reivindicacion.

  3. Discarro de esos que hay que reivindicar. El Señor Deville y su voz perfectamente reconocible son algo imprescindible para los que amamos el rock and roll, esos coros de Spanish Stroll son para volverse loco, pero este tipo siempre tuvo mucho estilo, pero mucho mucho.

    Brazzzzos truferos.

  4. Gracias, no conocía al Sr.DeVille ya lo he conocido como Willy y su época de Mink es un descubrimiento, ignorante de mí. Eso sí, el Restaurante L'Espigó sí lo conozco. 😉

  5. Por fin encuentro alguien que valora "Party girls", tete Joserra. Maravilla. Nos gusta el cuero fino, tete, y lo sabes.

    Imprescindible, mestrefriend Chals, imprescindible.

    Un grande, brother Savoy, mucho más grande de lo que se le reconoce. Brazzzzo.

    Sergio, la época Mink DeVille creo que te puede atrapar muchísimo. En el blog he escrito bastante. De verdad que te lo recomiendo, tanto como el Restaurante L'Espigó. Deberíamos quedar allí algún día.

    Más vale tarde que nunca, my King Nikochan. Y cuando llega ese momento, el señor DeVille se queda para siempre.

  6. Me cambió el chip por completo ; lo tiene todo , el rock´n´roll deshinbido , el doo-woop , el romanticismo del soul a flor de piel , e incluso una latinidad cosmopolita , abierta a todo , esponjosa ; una consecución de canciones que a mi me siguen pareciendo un prodigio de lo buenas que son , todas y cada una son PRIMORDIALES .
    Me cambió el chip por completo ….. y lo sigue haciendo , uno de los discos de mi vida .
    Como soy un pesado querido Johnny , y siempre que veo que se hace referencia a Cabretta ( y/o a Return to Magenta ) no puedo dejar de mencionar el trabajo de Louis X. Erlanger a la guitarra ,todavía me asombra su maestría y naturalidad a la hora de dotar a sus canciones el empaque rítmico o el matiz preciso necesario , qué elegancia por favor .
    A Cabretta le acompaña una aureola especial , ES especial ; vino en ese momento vital en que se empiezan a definir tus preferencias afectivas y musicales y a fé que este disco delineó mis gustos y llenó de fantasías.
    Nota ? Lo siento querido amigo , para mi esta fuera de toda clasificación ; ESENCIAL .
    Fortísimo Abrazo ! Recuerdos !

    1. Lo sabes, Jesus, no me cabe la menor duda. La Cabretta lo tiene todo, nos llenó de fantasías en todos los sentidos. El señor Erlanger un crack, y tú otro. Recíproco fuerte abrazo.

  7. Me ha gustado volver a oír el tema, de hecho veo que tuvo sus seguidores porque me suena a muchos temas posteriores al mismo, los primeros Trogloditas y parte de la nueva ola española. Así que el señor De Ville creó escuela.
    Hace catorce años compré un grandes éxitos suyo, atraído por aquella versión que hizo del Hey Joe, y es lo único que tengo. No fue una buena compra porque casi todo el material era en directo, supongo que por provenir los originales de distintas compañías.
    Buena oportunidad de reescuchar las versiones del 77.

    1. Sí, recuerdo que yo también comencé con un grandes éxitos, concretamente el "Savoir faire". A mí del período Willy me gusta especialmente el "Backstreets of desire" del 92 aunque en toda su discografía creo que hay buenos temas donde rascar. Eso sí, el período Mink entre el 77 y el 83 me parece extraordinario, palabras mayores, de los grandes grandes.

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