Entrevistas

Entrevista a Maika Makovski con motivo del fin de gira (Granada, València, Bilbao, Palma, Barcelona) del álbum ‘MKMK’, publicado en 2021.

… creo que quizá descoloco a la gente, que cuando escuchan una canción tranquila mía piensan que soy eso, y cuando escuchan una canción eléctrica y cañera, no entienden por qué, o cómo, y a muchos se les levanta la ceja como si mintieras…

J.J.: Hola Maika, es una gran satisfacción para mi esta entrevista. Me consta que has realizado muchas en los dos últimos años, así que seguramente se repitan algunos contenidos, pero intentaré acotar los detalles que más me interesan y que creo le pueden interesar a los lectores del Exile SH Magazine.

M.M.: Gracias! No hay problema!!

J.J.: Me sincero contigo. Alrededor de 50 entrevistas en los últimos 15 años y, si no me falla la memoria, creo que eres la primera mujer a la que entrevisto del mundillo musical, a pesar de haber escrito un número considerable de críticas o reseñas directamente relacionadas con el género femenino. Es un detalle que me da cierta idea de lo masculinizado que todavía anda el rock y sus derivados. ¿Piensas que permanece la hegemonía masculina, que queda mucho por hacer o que la mujer ha avanzado suficientemente en los últimos años?

M.M.: La verdad es que siempre me sorprende que sea así, al fin y al cabo el rock cuenta con mujeres muy notables desde los años 50… sigues subiéndote a un escenario y sigue siendo reseñable que eres una mujer. No lo entiendo.

Yo siempre he preferido hacer en lugar de hablar, pensando que con que hiciera mis canciones, las produjera, dirigiera a una banda, las tocara en directo, que todo eso sería suficiente para inspirar a niñas como yo fui un día y para callar las bocas de los tontos a los que aún se les ocurre decir algo relacionado con las habilidades o no habilidades del sexo femenino. Pero por un lado de vez en cuando aún me desacreditan por algun prejuicio, y por otro lado ves que la gente es cómoda, que no les gusta especialmente sacar sus propias conclusiones, y que predicar con el ejemplo no basta. Hasta que no se ha empezado a hablar y a relatar concretamente los problemas que tenemos (diría que sobre todo chicas más jóvenes, que empiezan, aunque tela también con lo que es cumplir años en esta industria) no se ha empezado a generar una empatía y una consciencia.

Supongo que el día que no me preguntes esto será el día en el que estemos bien.

J.J.: Entre “Chinook Wind” y el octavo álbum de estudio “MKMK” transcurren cinco años. Me parecen bastantes. ¿Hubo alguna causa destacable o todo surgió porque ya tocaba de forma natural ese renacer a nivel musical mucho más visceral que el predecesor?

M.M.: Hice mucha música entre medias.. saqué ‘Chinook Wind’, luego dos años de gira, luego un año de gira con las Mani-las, la banda sonora de Quien a Hierro Mata, luego la Hora Musa… Escribí MKMK en 2018 y 2019 y lo grabé en 2019, así que iba a salir en 2020, pero ya sabemos lo que pasó…

Maika Makovski

J.J.: Y montaste una nueva banda, que doy fe (por haberos visto en directo), me impactó sobremanera esa versatilidad, aptitud, técnica y calidad instrumental en todos los miembros. ¿Fue fácil hallar tan estupendos acompañantes?

M.M.: Nada fácil. Estuve ojeando en silencio igual tres años, y aún así, con la idea de que fuera una banda de multi-instrumentistas, las opciones se reducían considerablemente. Había visto a Dani tocando con Melange y hasta él dice que le incomodó sentir mi mirada fija en el durante todo el concierto: me gustó tanto cómo tocaba y me pareció que tenía un eje tan maravilloso! Sabes lo que quiero decir? Hay músicos que solo por cómo están en el escenario ya te están dando gran parte de la experiencia. Y vi a Sam tocar la batería con Kurt Baker y no me lo podía creer- tampoco despegué la mirada de él en todo el concierto. Fueron dos flechazos musicales en toda regla.

Con Mariana fue distinto porque venía de tocar con ella en las Mani-las y el amor y la admiración habían surgido en pleno escenario. Y con Adri aún más diferente, jamás le había visto tocar, pero fue un problema encontrar al guitarrista para esta banda por lo rara y exigente que soy con eso- hay muchas cosas que me pueden molestar en un guitarrista, sin embargo la recomendación llegaba de una fuente muy fiable, y qué razón tenía! Es un mago. Es una banda muy carismática, con mucha grasa, y funciona desde el primer día.

J.J.: Esas siglas “MKMK” de tu correa de guitarra ahora representan el disco con el que has dado un salto de gigante en popularidad musical. Incluso un reconocimiento en diversos ámbitos donde antes estabas más desapercibida o menos valorada. ¿Estás de acuerdo?

M.M.: No lo sé. No sé cómo se me percibe. Sé que con ‘Chinook Wind’ elegí hacer una gira que no pudiera llevarse a ningún festival de verano o sala porque necesitaba salubridad- estaba agotada de tocar tres veces a la semana a las once o doce de la noche, del mal sonido, del público de los festis, del tratamiento que a veces dan a los artistas, etc. Y eso inevitablemente me sacó de un circuito mediático que alimenta y se alimenta de esa escena.

Creo que quizá descoloco a la gente, que cuando escuchan una canción tranquila mía piensan que soy eso, y cuando escuchan una canción eléctrica y cañera, no entienden por qué, o cómo, y a muchos se les levanta la ceja como si mintiera. Quizá me equivoco, es muy difícil saber qué piensan los demás.

Maika Makovski

J.J.: Buena parte del contenido del álbum, empezando por el himno “Love You Till I Die” podría tener que ver con una respuesta emocional, digamos que para sacar provecho de los bajos momentos, de las adversidades de la vida, a base de destilar buen rollo. Algo así como el refrán de “al mal tiempo buena cara”.

M.M.: El disco parte de la premisa de que la música puede no sólo reflejar tu estado de ánimo, sino cambiarlo, elevarlo. Nunca lo había hecho, siempre había intentado plasmar la emoción tal cual se presentaba.

Estaba viviendo en el puro centro de Madrid, y me sentía como si estuviera en una pequeña barca en medio del océano. Podría haber dado lugar a un disco muy triste, pero la vida se rebeló con uñas y dientes.

He de decirte también que es curioso que siendo un país que no habla inglés especialmente, todo el mundo sepa cómo escribir “TILL” correctamente (risas). Se llama love you til I die. Til con una L es incorrecto, quiero decir, una licencia poética, pero… así la llamé!

J.J.: Contaste además con importantes colaboraciones de Howe Gelb, de miembros de Giant Sand , Orkesta Mendoza, Vetusta Morla… que permiten sumar y llegar a entornos más diferentes y amplios de público. ¿Te parece que es así?

M.M.: No lo sé, no sé si las colaboraciones han hecho darle al play a mucha gente! Pero me gusta mucho que estén en el disco.

J.J.: A nivel musical se te ha asociado con PJ Harvey, Courtney Love, Patti Smith… porque siempre se tiende a hacer comparaciones, a buscar influencias… A mi sin embargo, en el universo musical de Maika Makovski, me llama muchísimo la atención ciertas aproximaciones a una banda setentera como Sparks, muy poco conocida y reconocida. De hecho hacéis una fenomenal versión de “This Town Ain’t Big Enough For the Both Of Us”.

M.M.: Gracias! Les descubrí en 2020, en realidad. Olaia (Mani-las) me los había recomendado hacía la tira porque una canción mía (the Gate) le recordaba a ellos. Pero tardé unos años en buscarles. Los dos discos del 74, ‘Propaganda’ y ‘Kimono my House’, se han convertido en discos de cabecera para mí.

J.J.: Luego estaba una heterogeneidad muy bien llevada y perfectamente ensamblada. Unos temas más punk-rockeros como “Reaching Out To You”, otros más new wave como “Purpose” o “Where Are You” y otros más folk americanos como “Places Where We Used To Sit” o “Center Of The Universe”. No parece sencillo acondicionarlos y ajustarlos tan brillantemente.

M.M.: Escucho una canción de Doc Watson seguida de la que me apetezca, quizá los Stooges, y luego me apetece escuchar un preludio de Chopin, y luego un tema de Dua Lipa. Yo qué sé, por qué no? Por qué tanta casillita y tanta rigidez si luego al final todo lo que sale de uno está tejido con su propia sensibilidad. Yo puedo intentar escribir un tema a lo Sex Pistols pero invariablemente saldrá un tema de Maika, aunque el vocabulario tire más hacia un lado que hacia otro. Así que para mí es natural, es como tener la caja de plastidecors entera, usar los colores que me vienen mejor para cada trozo del dibujo.

Maika Makovski

J.J.: El pasado año se comentó en ciertos círculos el tema de prescindir de envoltorio de plástico en la venta del CD y del vinilo.  Y poco de que el 10% de beneficios fuera destinado al proyecto de “Bosques Sostenibles”. Recuerdo leer en redes sociales algún comentario torticero o negacionista.  Supongo que tienes asumido que hay que esquivar ciertas voces para aportar algo diferente y mejor a este mundo. Y dicho lo cual, ¿hasta qué punto influye tu activismo medioambiental en el tema compositivo?

M.M.: Pensaba “de verdad estáis metiendoos conmigo por querer plantar árboles y no con toda la gente que produce sin parar Y NO HACE NADA?”. Para mi era importante hacerlo lo mejor posible a nivel medioambiental, me hubiera sentido muy mal de lo contrario.

No influye nada a la hora de componer, es una filosofía que tiene más que ver con la manera de producir y consumir.

J.J.: Llega el final de gira. Si no me equivoco, en varios lugares habéis colgado el cartel de “entradas agotadas”. ¿Esperabas tamaña respuesta cuando comenzaste a promocionar “MKMK”?

M.M.: Hombre, deseas que vaya bien, pero nunca sabes… Así que lo agradezco tanto, tanto…!

J.J.: “MKMK” fue premiado como “Mejor álbum de rock en los Premios de Música Independiente”. Para mí fue claramente el mejor disco español del pasado año y el mejor de tu trayectoria, un trabajo que además se mueve al margen de lo habitual en el mainstream y que, sin embargo, ha tenido una repercusión inusual. ¿No crees que has puesto el listón muy alto para futuros trabajos?

M.M.: Te agradezco mucho tus palabras!

No me da miedo, nunca me lo ha dado, que a la gente le guste menos el siguiente disco. Mi motivación es que a mí me haga sentir algo, tener ganas de investigar en la dirección en la que vaya lo siguiente. Ni siquiera que sea “mejor”, solo pido que me apetezca y me intrigue más.

J.J.: Se acaba 2022 y lo dicho, se acaba la gira “MKMK”. ¿Hay planes discográficos de futuro?¿Tendremos que esperar 5 años más?

M.M.: Querría grabar en enero. Ojalá se pueda, la industria discográfica es tan lenta de acción muchas veces!

J.J.: Pues muchas gracias Maika por la deferencia en esta entrevista. Que continúe ese vitalismo y talento que exhibes por muchos años más.  

M.M.: Muchas gracias a ti, y a vosotros, y mucha suerte!


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