Discos Críticas

Reseña y crítica sobre Lucinda Williams y su álbum ‘World Gone’s Wrong’, publicado en 2026.

… temas políticos que reflejan la deriva autoritaria e inhumana hacia la que el mundo se dirige, de denuncia de la situación política y social hacia la que inexorablemente están sometiendo Donald Trump y sus tecnócratas fascistas a la sociedad norteamericana. Muestra su preocupación por el rumbo que lleva el mundo, con los políticos manipuladores que controlan y dirigen el pensamiento de la gente…

Una de las más grandes compositoras e intérpretes de la historia del Rock es Lucinda Williams. La evolución desde su primer disco, Ramblin’ (1979), hasta sus grandes obras maestras, Car Wheels On a Gravel Road (1998) o Essence (2001), fue espectacular. Una mujer con un pasado complicado que supo vencer todas las limitaciones que le puso la vida por delante y reinventarse como una prolífica y superlativa autora de canciones.

En 2020 disfrutaba de un gran momento creativo y vital, y la vida le dio otro revolcón. Tuvo un derrame cerebral que le paralizó la mitad del cuerpo, y que casi acaba con su vida. Pero ni siquiera el no poder tocar la guitarra, necesitar ayuda para leer sus propias letras en directo y perder buena parte de la movilidad, hizo que se rindiera. En Estados Unidos cuando alguien tiene un problema médico grave puede darse casi por desahuciado. Sin un buen seguro médico el sistema te engulle y te escupe sin ningún pudor.

La necesidad de ingresos para pagar sus tratamientos la ha mantenido muy ocupada. Lucinda se ha volcado en el trabajo y no ha parado de girar por todo el mundo. Ha compaginado su rehabilitación con los conciertos y las grabaciones. Un montón de discos de homenaje a sus músicos favoritos y otro con temas nuevos en los que se dejó ayudar por Jesse Malin o Bruce Springsteen, Stories From a Rock N’ Roll Heart (2023). Han ido pasando los años, y aunque los síntomas del Ictus no han desaparecido, se ve claramente que ha mejorado mucho y que a sus 73 años recién cumplidos está dispuesta a seguir dando guerra.

A finales de 2025 anunció que tenía un nuevo disco para publicar en 2026, y el primer adelanto nos hizo ilusionarnos mucho. El single del tema que da título al disco, volvía a mostrarnos a una compositora comprometida con sus vecinos y con su tiempo. Y así a finales de Enero vio la luz World Gone’s Wrong. Un disco con reminiscencias dylanitas en su título, y que supera con creces a su predecesor. Es más, me atrevería a colocarlo en lo más alto entre los discos que ha publicado en los últimos 20 años.

El disco ha salido desde su propia compañía discográfica, Highway 20 Records. Grabado en Nashville con producción de su marido, Tom Overby y de Ray Kennedy. Los músicos son sus habituales Doug Pettibone y Marc Ford a las guitarras, David Sutton al bajo, Brady Blade a la batería y Rob Burger y Peter Levin a los teclados.

The World Gone’s Wrong es el primer tema y nos da pistas de lo que vamos a encontrar en todo el trabajo. Temas políticos que reflejan la deriva autoritaria e inhumana hacia la que el mundo se dirige, de denuncia de la situación política y social hacia la que inexorablemente están sometiendo Donald Trump y sus tecnócratas fascistas a la sociedad norteamericana. Muestra su preocupación por el rumbo que lleva el mundo, con los políticos manipuladores que controlan y dirigen el pensamiento de la gente, acercándola al fascismo.

Lucinda nunca ha tenido pelos en la lengua y ya denunció el comportamiento de Trump durante su primer mandato en temas como Man Without a Soul de su notable disco Good Souls Better Angels (2020), donde ya nos dijo que no se iba a plegar ante nadie en You Can’t Rule Me. Siempre ha sido una mujer valiente y nunca ha dejado de reivindicar sus ideas. The World Gone’s Wrong expresa el desastre de las políticas trumpistas para las clases medias y humildes en Norteamerica.

La cantautora afroamericana Brittney Spencer acompaña a la de Luisiana tanto en el tema anterior como en la estupenda Something’s Gotta Give, y le da un toque fresco y joven a la cansada voz de Lucinda, en un contrapunto perfecto. Es una canción rockera y combativa en la que nos dice que algo tiene que ceder.

Low Life baja revoluciones en un medio tiempo precioso que entra mediante un sonido nostálgico de harmónica y que reivindica las bondades de una vida tranquila. Se acuerda de Slim Harpo y de Dr. John, y nos dice que puede llevar una vida tranquila, pero que tiene dentro un huracán. La composición del tema está hecha en colaboración con los estupendos Big Thief.

«¿Cuánto recibiste por tu alma?» Nos canta en How Much Did You Get For Your Soul. Revisita el mito de Robert Johnson para denunciar a los que están vendiendo su alma y dignidad para conseguir dinero o medrar en la actual sociedad estadounidense. Brillante en versos como “the devil is a master salesman”.

So Much Trouble In The World es una versión del clásico de Bob Marley que ha estado interpretando en directo en los últimos años. Se marca un dueto con una leyenda como Mavis Staples, que atesora en su garganta todo el conocimiento del Gospel, del Soul y del Folk. El resultado es un reggae combativo que denuncia algo evidente, y es que hay demasiados problemas en el mundo.

Las guitarras vuelven a rugir en Sing Unburied Sing. Otra canción en la que Lucinda pone las palabras y la música para expresar el horror y el dolor de sus conciudadanos bajo el régimen totalitario actual. Black Tears es un Blues eléctrico de los pantanos de Luisiana. Nos habla de la oscuridad que todavía habita en el delta del Mississippi, y en sus ciudades, donde el racismo sistémico no ha sido superado. Es una canción que recuerda a la Lucinda Williams de sus primeros discos.

Punchline es otro tema político que reflexiona sobre los oscuros tiempos que vive la gente en los Estados Unidos y en el resto de un mundo gobernado por cobardes, que siguen tolerando y riendo las gracias al fantoche fascista de Donald Trump. Doug Pettibone se luce en su trabajo a la guitarra.

“Political parties do not change the course of history. People do. My name is Freedom. And so is yours”. Declaración política en toda regla en mi canción favorita del disco. Freedom Speaks es una maravillosa canción protesta, y perfectamente podría haber dado título al disco. Musicalmente es un torbellino de Soul, con unos grandes coros que arropan los versos certeros de Lucinda.

El sonido personal del piano de Norah Jones nos mete poco a poco en otro de los himnos del disco. We’ve Come Too Far To Turn Around es un precioso dueto country Soul en el que dos mujeres valientes nos dicen que hemos llegado demasiado lejos como para darnos la vuelta. La sociedad no puede permitirse un retroceso. Nunca como en esta canción fue más cierto aquello de que el country son tres acordes y la verdad. “We are here to bear witness, to this monstrous sickness”. Una preciosa y estremecedora forma de acabar un disco musicalmente brillante y políticamente necesario.

No te retires nunca Lucinda. Eres más necesaria que nunca.


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