Entrevista a Diego Vasallo sobre su nueva banda Løse, el álbum homónimo publicado en 2026 y sus presentaciones en directo.
… las atmósferas del norte con sus brumas frías y sus paisajes como detenidos en el tiempo bajo cielos de plomo y plata creo que son parecidas a los paisajes sonoros que transmite la música de Løse…
JJ. Mestre: Hola Diego, antes que nada darte las gracias por esta entrevista para el Exile SH Magazine con el fin de comentar de Løse, un proyecto que se presentó como furia, amor y desamparo desde las brumas y cumbres escarpadas de Gipuzkoa, un enigma que comenzó a descifrarse con “Hay un hueco en algún sitio”. Resulta inevitable hablar del origen, del germen y del fundamento. Entiendo que esa determinación de formar una banda nueva junto a Fer García, Xabi Arratibel y Oriol Flores, con un sonido bastante diferente al que nos tenías acostumbrados, es una decisión madurada, elaborada y muy consensuada. ¿Es correcto?
Diego Vasallo: Sí, efectivamente era una idea que fue tomando forma despacio, tras muchas conversaciones, primero entre Fer y yo, luego entre los cuatro. Tenía claro que una banda nueva en la que yo participara debería tener un sonido y un concepto musical muy diferente a mis discos. Si no, no le veía el sentido a iniciar un nuevo proyecto. Fer y yo hablamos de discos, influencias, producción y de todo lo que daría forma al primer disco de Løse.
JJ. Mestre: ¿Por qué un vocablo escandinavo de uso noruego y danés para dar nombre a la banda y al disco? ¿Acaso porque allí hay más brumas, más niebla, más atmósfera melancólica y etérea que tanto transmite el álbum?
Diego Vasallo: Por un lado, me gustan los nombres nórdicos con esas grafías tan seductoras y atractivas plásticamente. No puedo evitar ver los nombres como si fueran dibujos o trazos impresos. Løse es un verbo noruego que significa soltar, desatar, desamarrar, lo cual también me atraía.
Y en tercer lugar, lo que dices es cierto, las atmósferas del norte con sus brumas frías y sus paisajes como detenidos en el tiempo bajo cielos de plomo y plata creo que son parecidas a los paisajes sonoros que transmite la música de Løse. De ahí que hayamos elegido pinturas de Jesús Mansé para las portadas, que tan bien reflejan esos ambientes de nieblas y mares oscuros.

JJ. Mestre: Vuelvo con “Hay un hueco en algún sitio”, una canción que me parece liberadora en muchos sentidos. En ella resulta evidente que la guitarra de Fer proporciona un aporte esencial para acompañar tu lírica. Ese detalle se repite en todo el disco y, digamos, aporta sentido, personalidad, concepto y universo a este proyecto. Diría también que no son canciones para un éxito comercial pero se abren hueco, nunca mejor dicho al hilo de la susodicha canción. ¿Estás de acuerdo? Y, a propósito de ello, ¿cómo conjugáis las composiciones? ¿Primero la letra o primero los acordes o el riff de guitarra?
Diego Vasallo: Las guitarras de Fer García, en efecto son esenciales en el disco, sin menoscabar la potente y atractiva base rítmica de Oriol Flores y Xabi Arratibel. Las guitarras son bastante protagonistas en todo el disco, en parte porque muchas canciones se crearon sobre riffs de Fer, añadiendo una melodía y una letras. En la mayoría de las canciones yo he participado con los textos, solo la primera y la última son aportaciones musicales mías. Volviendo a las guitarras, la idea era que fuesen arreglos afilados y con texturas, con mucho carácter, como es el estilo más reciente de Fer.
JJ. Mestre: Por encontrar nexos o conexiones musicales, subgéneros o estilos de Løse, quizás podríamos hablar de rock alternativo y de post punk, aunque lo que más me gusta es que está muy difuminado. En ese revoltijo me pueden venir a la cabeza en algún instante Leonard Cohen, Lou Reed, Patti Smith, Rafael Berrio, Mark Lanegan, Nick Cave… y las atmósferas guitarreras e incluso algunos textos sí que me han recordado bastante a The Chameleons. ¿Qué te parece esta asociación de referencias? ¿Van por buen camino?
Diego Vasallo: Todas las referencias que mencionas han podido estar sobre la mesa, y las que no, podrían haber estado. Nos gustan mucho todos esos artistas. También han estado revoloteando por ahí discos del grupo noruego Madrugada, también Black Rebel Motorcycle Club e incluso los Viagra Boys, que a mí me gustan muchísimo. De Lanegan, especialmente los dos discos que hizo junto a los Soul Savers, sobre todo a nivel de producción.
JJ. Mestre: Una cosa que me llama mucho la atención sobre tu trayectoria. Saboreaste las mieles del gran éxito con Duncan Dhu. Sin embargo, desde hace bastante tiempo, en tu vertiente de trovador o ahora con Løse, te has convertido en un músico de culto y un referente para minorías selectas. ¿Te sientes más cómodo ahora? ¿Echas de menos algo de aquellos tiempos o en aquellos tiempos echabas de menos algo de lo que tienes ahora?
Diego Vasallo: Es curioso, porque cuando empezamos con Duncan Dhu, muy al principio y por un tiempo, también gustábamos en ambientes muy underground. Nos encantaban Violent Femmes, Jonathan Richman, Aztec Camera, The Cramps, Echo & The Bunnymen, The Pale Fountains…
Así que en cierta manera, he vuelto a mis orígenes, cuando nuestras influencias venían de mundos musicales alternativos, muy fuera del mainstream. Y sí, me siento cómodo en estos terrenos, quizás siempre han sido mis territorios, aunque es evidente que recorrí también otros. No echo de menos nada, aunque fue una etapa muy determinante en mi vida, sin duda.
JJ. Mestre: En otro orden de cosas. Hace relativamente poco me agencié “Diego Vasallo, trayectoria de una ola”, el libro de nuestro amigo común Pablo Cerezal que aborda tu figura artística, tu incansable y bastante sigilosa actividad como escritor, compositor y pintor. Todavía no lo he acabado de leer, pero me gustaría saber tu opinión sobre esa obra.
Diego Vasallo: Es un libro muy curioso, porque parece que se escapa de cualquier clasificación de género. Yo lo veo como un libro – poema de Pablo, con su verbo torrencial y su descarnada lírica y su estilo personalísimo. Yo soy quizás el motivo para crear una obra singular en forma de libro – artefacto, un arma con cantidades poderosas de belleza. Fueron muchas y muy gratas conversaciones por teléfono, además de los periódicos encuentros.
JJ. Mestre: Diría que “Pétalo en el aire” trata sobre el intento de reparar el reloj averiado de los años y, siguiendo tu letra, el torrente furioso del tiempo. En ella se dan cita los consejos y golpes recibidos, los sueños, lo que fuiste y lo que eres… Todo existencialismo, más habitual de lo que muchas veces pensamos, decimos o contamos ¿no te parece?
Diego Vasallo: Muchas letras, y esa en concreto, son observaciones sobre la propia vida, sobre el mismo acto de existir, sobre el desconcierto que provoca y el mínimo control que tenemos en nuestro deambular por este mundo tan extraño, bello y terrible. Son muchas veces pensamientos fugaces, imágenes que quieren transmitir sensaciones físicas, no intelectuales. Y desde luego no cuentan historias. No soy buen narrador. Mi terreno es la sensación abstracta, esa que te atrapa de repente cuando más desarmado estás.

JJ. Mestre: En “Cose mis heridas” también tengo la sensación de que se dan cita recuerdos que permanecen en la memoria y que son muy comunes entre los humanos, aunque siempre se mencionen de manera muy generalizada. Diría que tú profundizas en el amor idealizado, en lo que metafóricamente se conoce como mariposas en el estómago, en esa experiencia donde hay euforia, nervios y una profunda atracción emocional y física. ¿Me equivoco?
Diego Vasallo: Creo que es otra letra que apela al desconcierto de no saber lo que sentimos. ¿Eso qué significa? Eso que ocurre, que sientes, que puede doler, que también puedes olvidar; ese acercamiento a otra persona, esa necesidad de apoyo y compañía, esos momentos sin sentido medio olvidados, todo eso, ¿qué significa? ¿Tiene realmente algún sentido? Cada vez estoy más convencido de que no.
JJ. Mestre: Encuentro mucha relación de detalles y del fondo lírico en “Hay un hueco en algún sitio”, “Nuestro cielo al alcance de la mano”, “Zona de sombras” y “No me cuentes nada que no quiera saber” por esa limpieza de heridas, el perdón en el tiempo, el deseo de huida, las luces de avenidas, las grúas del puerto, el anhelo de la pasión… ¿Fuiste consciente de ello, de darles ese enfoque, digamos, común o complementario, o fueron melodías compuestas separadamente en tiempo y lugar?
Diego Vasallo: Están escritas separadamente, sin conexión deliberada, aunque es evidente que hay vasos comunicantes. Creo que se debe a que escribo por impulsos, sin método, ni rutina, ni ideas previas. Todo lo que observo en ese momento cabe en la canción. Y también hay pensamientos, sensaciones, presentimientos, arrepentimientos, estremecimientos, y también placidez y belleza, que sobrevuelan siempre por ahí, en esos paseos de los que surgen las estrofas. Es como salir a pescar, aunque no me guste nada pescar. Pero me encantan los barcos, las bahías, y esas luces que se encienden en los paseos marítimos cuando va cayendo el sol.
JJ. Mestre: Luego está “Con esta luz que nace” y el deseo de recuperar la belleza de las lindes, o acaso un ruego al vacío de alguien que se fue y cuya imagen aparece en los días de miedo, furia y frío. ¿Voy bien encaminado si pienso que es alguien real que existió?
Diego Vasallo: Sí, la belleza de los altos, las nieblas, los campos verdes, todo eso ha aparecido sobre todo desde que vivo en el campo, a las faldas del monte. El miedo también aparece, a lo desconocido, al caos, y a la incógnita del mañana. Esa necesidad de refugio está presente, es casi una constante en mis canciones. También la huída, que es otra forma de protección. Siempre he visto el mundo como algo hostil, del que es mejor refugiarse en el arte y la música. Las canciones son muy buenos refugios. Es difícil que te encuentren allí. Las referencias a personas pueden ser reales o no, no tiene mucha importancia. Si existen en la canción ya son reales.
JJ. Mestre: A nivel general, y aunque eso no es nuevo en tu trayectoria, veo en Løse mucho vínculo con tu faceta pictórica. ¿Podemos decir que hay una clara sinestesia e interdisciplinariedad en tu forma de desarrollar tus visiones artísticas?
Diego Vasallo: Sin duda. Como decía, no soy un narrador. Capturo imágenes para a través de ellas transmitir sensaciones. Muchas veces son sensaciones que ni yo mismo sé interpretar, como una especie de corriente eléctrica que te atraviesa, y entones crees que has intuido algo, algo que merece la pena ser expresado, o al menos, intentarlo. Esas imágenes pueden ser parecidas a algunos cuadros; la música, especialmente la de Løse, me sugiere mareas en movimiento, ritmos de energía, cadencias que se mueven, y a veces paisajes congelados.

JJ. Mestre: Por último. Ha comenzado la gira de presentación de Løse: Aranda del Duero, Logroño, Donostia, Bilbao y Madrid… ¿Hay a la vista más conciertos en el resto del estado español?
Diego Vasallo: Sí, habrá más seguro. De momento todavía estamos ajustando el directo. Siempre he pensado que los discos y los conciertos son cosas diferentes y así deben ser tratados. Ahora somos cinco en el escenario y el sonido es algo más crudo que en el disco. También afilado y un poco sucio.
JJ. Mestre: Pues muchas gracias, Diego, por la deferencia de contestar a estas preguntas. Os deseo lo mejor para este proyecto musical tan recomendable y que tanto me está gustando.
Diego Vasallo: Muchas gracias a ti.
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