The red Clay Strays - Grateful

Críticas Discos

The Red Clay Strays se deslizan por el proceloso pasado de la música americana para crear algo profundo y enraizado, pero también personal.

si bien podríamos fijar referentes del pasado para establecer paralelismos obvios con que explicar el sonido de «Grateful», creo que la escucha de cada tema, es la mejor manera de comprender este magnífico trabajo

El perímetro que encierra los sonidos tradicionales y de raíz americana está muy delimitado y no parece que soporte demasiado margen de ensanchamiento.

Es por ello, que lo novedoso en este campo estilístico depende de cómo se combinen los elementos que conviven dentro de ese cerco, de las dosificaciones de unos u otros géneros o subgéneros para crear un conjunto que pueda resultar personal y por supuesto, de la categoría que alcancen composiciones y producciones.

El productor Dave Cobb (Jason Isbell, John Prime, Sturgill Simpson, Chris Stapleton) parece ser el más indicado para conseguir desde los controles este último objetivo apuntado, en cuanto al primero, creo que el oyente se convencerá, apenas escuche una sola vez los once temas que dan sentido a «Grateful», tercera intentona discográfica de la banda de Alabama The Red Clay Strays, de que este objetivo también se cumple plenamente.

The Red Clay Strays
The Red Clay Strays

La pureza y el enraizamiento que parece que busca la banda, empieza en los estudios Georgia Mae en Savannah y RCA Studio en Nashville, dos lugares legendarios donde empapar de autenticidad el sonido que se pretende conseguir, sin resultar redundante o excesivamente vetusto, pero manteniendo la esencia y el duende sureño.

Porque el sur es protagonista de «Grateful», el rock del sur, y el soul, y el country, e incluso el góspel. Un sur que vive en cada recodo que proyecta la portentosa y hermosa voz de Brandon Coleman. Sur que respira en las cristalinas armonías vocales, en los soplidos del órgano de Sevans Henderson o en las guitarras de Zach Rishel y Drew Nix… y en las armónicas y los latidos rítmicos que golpean o acarician, el sur como elemento imprescindible de un soleado, nostálgico, crepuscular y ceremonial disco.

Y si bien podríamos fijar referentes del pasado para establecer paralelismos obvios con que explicar el sonido de «Grateful», creo que la escucha de cada tema, teniendo en cuenta la diversificación de que goza este cancionero, dando el justo mérito a la banda, es la mejor manera de comprender este magnífico trabajo en el que se puede sentir un soul dotado de fuerza, coros de intensidad misal y rock en «Revival».

Uno de los singles de lanzamiento, «If I didn’t know you», se inclina hacia un country-rock crepuscular mientras las guitarras con que comienza «People hattin'» se ciñen a un southern rock más ortodoxo y «Don’t wanna know» mira al boogie y a la tradición. Sin olvidar la preciosa balada con piano y piadosa exhibición vocal por parte de Coleman titulada «Do today».

Sin salir del amurallado acuartelamiento del sonido de raíz americano, sin pretender emular ni repetir directrices, pero conscientes de su carácter innato y de la herencia recibida, The Red Clay Strays firman un disco clásico, pero que les corresponde por derecho, porque la fidelidad a un estado vital y musical no tiene porque implicar el convertir una propuesta clásica en un continuo revival, y «Grateful» es un disco que pertenece a la tradición, pero también a un grupo llamado The Red Clay Strays. Y en Exile SH Magazine también nos gusta la tradición.

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