Discos Críticas

un apasionado trabajo cargado con intensas atmósferas de distorsión eléctrica, recuperando el espíritu del shoegaze que comenzó despuntar en el segundo lustro de los 80’s

Han pasado bastantes años desde que grupos como SWERVEDRIVER tuvieron su minuto (o mejor sería decir su década) de gloria, concretamente en este caso desde aquel debut con el EP «Song of mustang ford» y un año después con el elogiado álbum de culto «Raised» de 1991.
Swervedriver - Future ruins (2019) 2

Como frecuentemente sucede los cambios de década llevan consigo variaciones de estilos musicales, incluso en la escena alternativa. A finales de los 90 la banda de Oxford dio por finalizada su trayectoria discográfica pero, como también es corriente en estas modas cíclicas, volvieron cuando desde algunos sectores resucitaban y reivindicaban el tipo de sonidos que mejor los identificaba. Concretamente con los británicos sucedió hace poco más de dos años con la publicación de «I wasn’t born to lose you», un álbum que era bastante mejor que muchos retornos similares. Tanto que más de uno pensamos que se avecinaba una segunda juventud.

Precisamente esa segunda frescura tan lozana y tan lejana a los patrones más usuales de la edad es lo que acaban de corroborar en este recién nacido 2019 con «Future ruins«, un apasionado trabajo cargado con intensas atmósferas de distorsión eléctrica, recuperando el espíritu del shoegaze que comenzó despuntar en el segundo lustro de los 80’s con bandas del Reino Unido como Jesus & Mary Chain, My Bloody Valentine, Slowdive, Ride…


Una canción profundamente meláncolica y onírica como «Mary winter« se convirtió en el primer single de anticipo, ahora encargada también de dar inicio al disco que nos ocupa. Siguiendo parámetros musicales similares han ido llegando consecutivamente con vídeos promocionales incluidos «Drone lover«, «The lonely crowd fades in the air» y la más reciente «Spiked flower«.
Dentro de ese noise-rock característico se permiten disminuir el tonelaje de decibelios en un par de notables baladas como «Future ruins« o «Everybody’s going somewhere & no-one’s going anywhere» que, junto al resto completan un disco que está muy por encima de la gran mayoría que se ha publicado hasta el día de la fecha en esta añada y, seguramente, de lo que nos queda por llegar.

Texto: Juanjo Mestre



Un comentario

  1. Además de su época dorada recuerdo que escuché bastante el disco de retorno de 2015 y me gustó. No sabía nada de ellos desde entonces. buscaremos éste para darle cancha.
    Abrazos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos que te pueden interesar

Ween – «White pepper» (2000)

Está bien considerado pero no es recurrentemente mencionado como "el mejor". Tampoco es el más popular (aún atendiendo a que el término "popular" no debe ..

Diego Vasallo – Las rutas desiertas (2020): introspección y sentimientos

Reseña y crítica del álbum 'Las rutas desiertas' de Diego Vasallo

30 años del ‘Ragged glory’ de Neil Young: Patrimonio de la Humanidad

Especial 'Ragged glory' de Neil Young & Crazy Horse por su 30 aniversario.

The Raconteurs – Help Us Stranger (2019)

The Raconteurs son una bandaza, son puro rock, classic rock, que beben de aquí y de allá. Son todo  lo que necesitábamos para seguir creyendo ..