Crítica y reseña de ‘Time to wake up’ de The Lemon Clocks.

…caudaloso arsenal de composiciones en el que exhiben un ingenioso cóctel de pop lisérgico con ráfagas garageras, cual si Syd Barret, los Byrds, los Dukes de la Estratosfera y los Seeds se hubiesen confabulado en una fórmula cósmica repleta de magia y encanto…

Ha pasado poco más de un año desde el «Between time and space« y el combo multinacional The Lemon Clocks vuelve a darnos una alegría con un nuevo trabajo en estudio que, como no podía ser de otro modo, sirve para afianzar, si cabe aún más, su peculiar estilo.

En esta ocasión, otra vez de la mano del siempre recomendable sello Indiana Records, no han escatimado esfuerzos a la hora de demostrar su caudaloso arsenal de composiciones en el que exhiben un ingenioso cóctel de pop lisérgico con ráfagas garageras, cual si Syd Barret, los Byrds, los Dukes de la Estratosfera y los Seeds se hubiesen confabulado en una fórmula cósmica repleta de magia y encanto.

Audio: «This is love» 

A las composiciones de Stefan Johannson y Jeremy Morris se suma también la participación de Óscar Granero en «This is love« y «Keep looking up«, ya plenamente integrado instrumentalmente, al igual que el bajista Carlos Vigara, el otro miembro de la banda madrileña The Seasongs

Time to wake up. The Lemon Clocks.

En el apartado con mayor gama de colores psicodélicos destacan «Flowers in my hair«, «Time to wake up«, «Destiny«, «You are the cosmos«,»Sleepwalkers«, «Infinity dream« y «Had enough«. Y por supuesto, mención especial para «People come and go« o «How i miss you«, dificílmente no caer prendado con estas dos maravillas que, a buen seguro, recibirían la bendición de Lennon.

Hacia el rock espacial y psicodélico viajan «Buzz off!« o «Floating free«, mientras que las melodías más descarnadas que podrían aproximarse al garage sixtie son «Babylon«, «Vampire«, «Wild and free«, «Stop!» o «Brand new day«.

Audio: «Babylon» 

Por supuesto no nos olvidamos del remate final. Brutal, intensa, estratosférica versión de «Crimson and clover«, el éxitazo de Tommy James and The Shondells en 1968, aquí con más de 14 minutos de exquisitos pasajes psicodélicos y donde Jeremy nos transporta a lugares increíbles.

Audio: «Crimson and clover» 

«Time to wake up« incluye dedicatoria al amigo que se fue. Ya no quedan lágrimas, es hora de despertar, el arco iris volvió y los relojes de limón flotan libres, recuperando la esencia de la década dorada, la de los sesenta. 

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