Soberbio. Excesivo. Adictivo… Adam Weiner aka Low Cut Connie firma un señor disco, para subir ánimos y mover el esqueleto. Un despiporre musical. Una maravilla sonora para tiempos covidianos

Extraño año covidiano que a punto está de llegar a su fin. Un año marcado por el bicho, por el confinamiento, por la marcha de muchos seres queridos. Un 2020 para olvidar, con demasiado estrés y tensiones, y mucha tristeza. Tal vez, esa ha sido la razón de mi acercamiento enfermizo hacia discos de sonoridad amable, impregnados de boniquismo.

Suelen tacharme de blandengue, y sí, ciertamente lo soy, pero este año todavía lo he sido más. La americana me ha arropado, y el country-folk ha cuidado muy bien de mi alma. No lo voy a negar, en esos sonidos están mis discos favoritos de estos últimos meses. Claro está que siempre existen excepciones. No muchas, como digo, para mi este año. Una de ellas viene a ser este disco que hoy os vengo a presentar, posiblemente mi última reseña del año para Exile SH Magazine.

Para esta última reseña del año por mi parte, toca viajar a Philadelphia para empaparnos del excesivo, estupendo y adictivo disco de la banda Low Cut Connie. Un grupo que en realidad es un artista que sabe rodearse de buena gente aunque todo gire a su alrededor y bajo sus normas.

Adam Weiner

Adam Weiner es todo un espectáculo. Una extraña mezcla de Bruce Springsteen y Elton John como bien he leído en alguna que otra revista extranjera. Un músico con pintaza loca de un Jerry Lee Lewis de este siglo. Un tipo excesivo, sí. Un artista que aunque parezca extraño en los tiempos que corren, de lanzamientos de singles, Eps y discos cortitos se marca un fantástico doble.

Lo de lanzar un doble disco ya lo hizo anteriormente aunque lo hizo separando los discos en dos volúmenes. Aquel «Dirty pictures» no llegó a hacerme tilín, en cambio este «Private Lives» me excita sobremanera y durante su interesante carrera solo lo había conseguido con aquel «Call me Sylvia» del 2012. Estamos ante un disco que crece a cada escucha. De esos que nos van descubriendo poco a poco su calidad, y poco a poco nos hace visible su grandeza. Muy variado en estilo y perfectamente ejecutado. Hay pelotazos rockeros, hay mucho soul, baladas de esas de llorarse toda… ochenterismos, garageos varios y momentos muy soulful…

Sí. Aquí encontramos mucha pasión, y pasión, ya saben, no es palabra cualquiera. «Private Lives» es un disco exquisito repleto de canciones sobresalientes y adictivo, extremadamente adictivo. Creánme. Escuchen si tienen dudas la canción que abre este estupendo artefacto y le da nombre. Esa «Private Lives» es pura droga dura. Un pelotazo sideral que rememora la buena radiofórmula. Partiendo de allí y entendiendo el poso del disco solo queda disfrutar.

«Help me» es memorable. Souleando que es gerundio!!! Sudando, bailando, dándolo todo! me encanta! Y así todo el disco, porque solo hace que enseñarnos poco a poco sus trucos para atraparnos sin remisión. «No you know» tiene ese soul blanquito en su ADN, mientras que «Run to me Darling» es un baladón de los de piel de gallina, algo stoniano, algo jaggerizado… El inicio de «Take a little ride downtown» me recuerda a unos Small Faces pasándolo bien para luego avanzar en un sonido sencillo pero efectivo de rocanrol clásico. «Wild Ride» es de esas que engancha… y qué decir de «If I die»?… trallazo rocanrolero rozando el larguero del blues.

Magnífico es poco. La «wellera» «It don’t take a genious» sigue marcando la línea del sobresaliente sin dejar de sorprender y de darnos variedad y calidad… Y en esas nos hemos plantado en el ecuador del disco que cerraría con «Look what they did» que es un balada diez. Top. Springstiniana a tope.

Soberbio. Excesivo. Adictivo… Adam Weiner aka Low Cut Connie firma un señor disco, para subir ánimos y mover el esqueleto. Un despiporre musical. Una maravilla sonora para tiempos covidianos
Low Cut Connie

Pasa con los discos dobles que son excesivos y apabullan. Necesitan su tiempo. Su digestión. Y éste no es una excepción, por eso esta segunda parte, si os soy sincero, la tengo menos escuchada pero intuyo la misma calidad o más… Por eso, primero por haber llegado tarde al hogar nikochiano y segundo por su larga duración y alto minutaje no entró en mi lista para Exile… pero… os digo una cosa.. ahora estaría en mi top ten personal. Es un disco brutal….

«Tea Time» es canalla, y «The fucking get for the fucking got» es desvergonzada como el soul-rock de New Orleans… Y entonces, el pianito entra en escena con «Quiet Time» .. y te derrites! «supertrampera»…. ya me entendéis…. En «Charyse» nos lleva el rock de REM, y en «Nobody else will believe you» rockea como el mejor Elton.

La tripleta final no baja ni un poquito el listón de calidad. Hay baladita velvetiana con «What has happened to me», hay más piano juguetón y embrujo con «Let it all hang out tonite» y encontramos belleza absoluta con «Stay as a long as you like». «Private Lives» es soberbio, excesivo, adictivo… Adam Weiner firma un señor disco. Un disco de esos que hacen subir ánimos y mover el esqueleto. Un despiporre musical. Una maravilla sonora para tiempos covidianos.

Low Cut Connie – Private Lives (2020)

Soberbio. Excesivo. Adictivo… Adam Weiner aka Low Cut Connie firma un señor disco, para subir ánimos y mover el esqueleto. Un despiporre musical. Una maravilla sonora para tiempos covidianos
Private Lives

01.- Private Lives/ 02.- Help Me/ 03.- Now You Know/ 04.- Run to Me Darlin/ 05.- Take a Little Ride Downtown/ 06.- Wild Ride/ 07.- If I Die/ 08.- It Don’t Take a Genius/ 09.- Look What They Did/ 10.- Tea Time/ 11.- The Fuckin You Get for the Fuckin You Got/ 12.- Quiet Time/ 13.- Charyse/ 14.- Nobody Else Will Believe You/ 15.- What Has Happened to Me/ 16.- Let It All Hang out Tonite/ 17.- Stay as Long as You Like

Por

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *