Swell en Valencia 23-04-2023 - foto: Chals Roig

Conciertos

Swell ofrecieron en Valencia un concierto cargado de emoción en la última fecha de la gira en homenaje a David Freel.

…no sólo mostraron profesionalidad en cuanto al sonido y el repertorio que nos ofrecieron, la química entre los músicos, su calidez y su compromiso con el nombre que represetaban, junto con el grado de emoción que insuflaron a cada verso cantado, a cada línea de guitarra y bajo, a cada golpe de baqueta, elevaron la cita a la categoría de liturgia.

El pasado enero me despachaba un artículo especial sobre la banda Swell, en la que por una parte me alegraba porque estuvieran de nuevo juntos armando un repertorio para la Gira Everyday Sunshine, pero por otra me sentía descorazonado al saber que no tenían planes de visitar este país. Sin embargo, durante los meses siguientes, los astros se alinearon y se obró el milagro: una única fecha en Valencia.

Así que, sin lugar a dudas, si había un lugar en el que debía estar el pasado 22 de abril, no era ni más ni menos que ante Swell en La Rambleta de Valencia para el último concierto de la gira homenaje a David Freel, posiblemente el último que ofrezcan de manera definitiva.

Monte Vallier y Sean Kirkpatrick emocionados mientras tocan las canciones de David Freel

Swell se presentó con los componentes originales que en los años 90 dieron forma junto a David Freel, a los 4 discos que todavía hoy conservan toda su fuerza y encanto. Un repertorio inclasificable con elementos estilísticos conocidos, pero empastados de una manera muy personal. Nada nuevo que añadir a lo dicho anteriormente en el Exile:

…entre el lo-fi y el indie-rock pero nutridos muy sutílmente por el post-punk de la década anterior, con unas letras que superan con creces la media de calidad de sus compañeros de generación. Swell son en sí mismos un monumento al DIY, una banda con un legado que nunca perdió fuerza y que aún hoy en día conserva un halo de culto…

Extracto de Especial Swell. Everyday Sunshine: Tribute to David Freel European Tour 2023.
Sean Kirkpatrick, maestro de ceremonias

Monte Vallier al bajo, Sean Kirkpatrick a la batería, Niko Wenner a la guitarra eléctrica y teclado, y John Dettman-Lyttle a la guitarra acústica, además con la difícil papeleta de encargarse de la parte vocal de David Freel.

Desde su inicio la intención fue clara. Se trataba más de un homenaje sincero entre amigos que de una vuelta a los escenarios. Eso sí, con sobrada solvencia y sin dejar de lado la rigurosidad que requería el repertorio, juntos consiguieron que la velada tuviera un cariz espiritual y de celebración.

Sean Kirkpatrick apareció con un incienso que paseó con religiosidad y tranquilidad por todo el escenario. Una vez purificado el lugar, presentó el espectáculo con unas palabras de agradecimiento hacia el público y hacia el homenajeado. A continuación, el resto de Swell hizo acto de presencia y arrancaron con Love You All, dejando a las claras que si bien ya no son exactamente los Swell que hicieron estas canciones, si que eran capaces de llevarlas a su punto más alto como si el tiempo nunca hubiera transcurrido.

Niko Wenner a la guitarra eléctrica de Swell

At Long Last nos metía de lleno en su particular universo con las características líneas slide de la guitarra de Niko Wenner abriendo en canal las características y rítmicas progresiones acústicas de Swell, ahora a cargo de John Dettman-Lyttle que además bordó la parte vocal. Tal y como cuenta Monte Vallier a la televisión holandesa en una entrevista, si cerrabas los ojos podías imaginar a Swell con David Freel a la cabeza.

Sin titubeos fueron desgranando la selección de canciones, y ya me ganaron con la sobresaliente interpretación de Don’t Give, la canción del silbido y una de mis favoritas, consiguieron reproducir la atmosférica, misteriosa y disonante tonada llevándola al sobresaliente.

Hicieron que la extraña Everything no perdiera su espíritu original, y se celebró especialmente la magnífica Forget About Jesus, que junto a Song Seven considero su cánon, esta última con Monte Vallier aplicando su maestría al bajo tocando al estilo slide el motivo principal. Magnífico durante todo el concierto, dando el groove preciso con sus líneas de bajo simples pero efectivas, al igual que hay que admitir que los ritmos sincopados y jazzy de Sean son parte primordial del «sonido swell». La tensión, el misterio, la emoción latente, el espacio envolvente que crearon entre todos me hicieron despegar los pies del suelo hacia a otro tiempo, a otro lugar. Impresionante.

Desde el principio la comunión entre músicos y asistentes fue total. Podría asegurar que ya hacía muchos muchos años que no había experimentado tal carga emocional en un concierto. Los propios músicos en ocasiones dejaban ir alguna que otra lágrima o tenían que detenerse unos instantes, como sucedió tras interpretar What I Always Wanted.

Entre ovaciones interminables y declaraciones emotivas de los miembros de la banda en memoria de su amigo fallecido, lejos de ofrecer un show nostálgico y cabizbajo, Swell regalaron un grandísimo concierto homenaje, vibrante y a la altura de su legado.

Monte Vallier, inmenso bajo de Swell

Y si bien 41 es mi disco favorito de la banda, es quizás por momentos como Down y Suicide Machine que entra en dura pugna con …well?. Cosa fina en directo, apabullantes. Acababan el concierto antes del primer bis con la luminosa Sunshine Everyday, avivaba a los asistentes que recitaban al unísono este mantra luminoso.

Tras una larga ovación volvían al escenario con Is That Important? la que considero mi favorita y que no debería faltar en ningún setlist de la banda. Tras la arenosa Get High y It’s Ok, se despidieron con la que presentaron como canción favorita de amor de David Freel, Bridgette, You Love Me.

Entre ovaciones interminables y declaraciones emotivas de los miembros de la banda en memoria de su amigo fallecido, lejos de ofrecer un show nostálgico y cabizbajo, Swell regalaron un grandísimo concierto homenaje, vibrante y a la altura de su legado. Superaron todas las expectativas que tenía puestas en la reunión.

John Dettman-Lyttle, a la guitarra acústica y voz principal de Swell

Y no sólo mostraron una gran profesionalidad en el sonido y el repertorio ofrecido, la química entre los músicos, su calidez y su compromiso con el nombre que represetaban, junto con el grado de emoción que insuflaron a cada verso cantado, a cada línea de guitarra y bajo, a cada golpe de baqueta, elevaron la cita a la categoría de liturgia.

Desde el principio con Sean saliendo a escena con el incienso y hasta el final con momentos como John tocando la guitarra arrodillado frente a la foto de David, y Monte y Niko y todos con una lagrimilla en su mejilla, con un grado de humildad y agradecimiento tal hacia su compañero ausente, como hacia la audiencia presente, digno de los más grandes.

Junto a sus compañeros de Swell, David Freel dió forma a una discografía de gran profundidad lírica y de una complejidad emocional digna de los grandes, que a todas luces merecía un reconocimiento y una última personificación en directo en su honor y que gracias al sincero y sentido homenaje llevado a cabo por cuatro grandes músicos y compañeros ha sido posible como nunca hubiera imaginado.

Y es que era necesario un tour como este que pusiera en su sitio las composiciones de uno de los genios más incomprendidos de las últimas décadas y de una banda tan personal como única en su especie. Por siempre Everyday Sunshine. Por siempre David Freel y Swell.

El público entregado con Swell

Nada puede superar la experiencia del directo, pero para todo aquel que no ha podido asistir a ninguna de las fechas dejo esta fantástica filmación hecha en un programa holandés (entrevista más concierto) para así rememorar esta fantástica gira: https://vimeo.com/event/3307671


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