091

Conciertos

091 volvían a Bilbao tras el inolvidable concierto de 2016 y con la suspensión de 2020 en la mente de todos.

Aunque parezca increíble, han pasado diez años desde el concierto que 091 ofreció en la sala Santana 27 de Bilbao con motivo de la inolvidable gira de retorno: «Maniobra de resurrección».

La última década nos ha devuelto a los Cero con dos discos nuevos y otra gira, tras el tour frustrado de 2020 que el sábado recordaba José Ignacio Lapido, por los motivos que todos conocemos.

Así que había ganas de volver a la sala de Bolueta y cantar con 091 sus nuevos temas y también los de toda la vida.

Pocas bandas pueden presumir, tras más de cuarenta años desde sus primeros pasos, de presentar un aspecto como el que lucen los granadinos y evidenciar un estado de forma en lo musical como el que presenciamos el sábado pasado.

Los 091 suenan como un trueno y son capaces de tocar veinticinco canciones sin acusar bajones en cuanto a intensidad, ni fatiga, ni sonar mecánicos. El rock no cesa en las más dos horas de bolo y las baladas fluyen depositando esa lírica que les es característica. José Antonio García no ha perdido brillo vocal y Lapido se desenvuelve como un guitarrista dotado de músculo y mimo, según se requiera.

«Espejismo Nº 9» es su nuevo álbum, cuya reseña podéis repasar AQUÍ, y la presentación en vivo del mismo es en parte, el objetivo de esta gira. Y aquí encontramos otro motivo de alabanza a los Cero, ya que las canciones nuevas conviven a la perfección con su repertorio más consolidado y querido por el público sin que se observe la más mínima decadencia o bajón. Lo que deja claro que la banda sigue funcionando a la perfección en lo relativo a la composición y grabación de nuevas canciones, y que estas compiten de tú a tú con los himnos de siempre.

091 en Bilbao
091 en Bilbao

Y por lo tanto, es lógico que los nuevos temas tengan el debido protagonismo en el setlist, y así fue con «No tiene sentido escapar», «Nadie quiere oír tu llanto», «Dormir con un ojo abierto», «Ven vestida de nube», «Piezas de desguace», «Algo parecido a un sueño» y «Antes de que salga el sol», todas ellas extraídas de «Espejismo Nº 9».

También su anterior disco de 2020, «La otra vida» (reseña), tuvo lugar en el pase del sábado con «Leerme el pensamiento», lo que deja claro que 091 no están por la labor de convertirse en un grupo tributo de sí mismos, ni de dedicarse a vivir de las rentas de los viejos tiempos y que siguen en el mercado con todas las consecuencias.

Pero un show de 091 es un show de una banda con más de cuatro décadas de trayectoria y con un histórico musical demoledor, por lo cual no pueden faltar algunos de sus himnos y poemas líricos más celebrados. Así pudimos disfrutar de un recorrido por sus discos del pasado siglo como «Debajo de las piedras» (1988) con la inefable «La Torre de la vela» o «Doce canciones sin piedad» (1989) con protagonismo especial en el episodio de bises con «Esta noche» y por supuesto «Qué fue del siglo XX».

También «El baile de la desesperación» (1991) con el tema de título homónimo, «La canción del espantapájaros» que como hicieron en la vuelta de 2016, siguen interpretando en emocionante formato acústico, «Este es nuestro tiempo» y «La vida que mala es» con la que finaliza la fiesta por todo lo alto.

Otro de los discos más míticos de los Cero es «Tormentas imaginarias» (1993) y también tuvo presencia con «Zapatos de piel de caimán», «Tormentas imaginarias», «Otros como yo», «La calle del viento» y posiblemente mi tema preferido del grupo, «Huellas».

«Todo lo que vendrá después» (1995) fue el último álbum lanzado por el grupo antes de su disolución en 1996, fue una magnífica despedida musical y el sábado escuchamos «2000 locos», con la que comenzó el concierto, «Un hombre con suerte», «Cómo acaban los sueños», «La noche que la luna salió tarde» y «Nubes con forma de pistola».

Los encuentros y charlas con unos y otros tras el concierto dejaron claro que la euforia se había adueñado de la parroquia y que todos disfrutamos de lo lindo. Los Cero parecen unos chavales que están empezando, tal es la fuerza e ilusión que depositan sobre el escenario y nosotros, en nuestro papel de público, unos jovencitos que han sido recién infectados por el virus del rock and roll… ¿Existe algo mejor en el mundo?…


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos que te pueden interesar