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Reseña del séptimo disco de MC Taylor -actor principal, vocalista, guitarra y cara visible- y Scott Hirsch -teclados y voces: Hiss Golden Messenger

Hiss Golden Messenger dentro de la tradición sagrada han creado un estilo nuevo bajo el sol que proviene de una voz, un recitado y una droga necesaria llamada M C Taylor y una forma de tocar ala de The Band o Little Feet para acurrucar tan extraordinaria y prodigiosa voz.

Hiss Golden Messenger es una banda de Carolina del Norte compuesta por dos músicos fijos: MC Taylor -actor principal, vocalista, guitarra y cara visible- y Scott Hirsch -teclados y voces.

Ellos dos, con ayuda de otros músicos de quitarse el sombrero, han recuperado de una manera muy original los sonidos a tarima noble de la Big Pink y del primer J J Cale además de todo aquello que vino «antes» y después en la música norteamericana con aires de pantano, brisa sureña y lodos del delta.

El estilo de Hiss Golden Messenger es la melting pot, llamada americana, donde se combina toda la música de su continente: del jazz al gospel, del folk al soul, del reggae al country pero todo ello criado lento en barrica de roble americano, inadaptado a la urgencia de los tiempos que corren pero no por ello demodé.

Su carrera, aunque no alcanza los diez años, viene jalonada por continuas ediciones de discos y eps de ensueño, colaboraciones aparte, todas muy cuidadas en la forma y fondo ahora por Merge Records y antes por Paradise of Bachelors, un proceso que culminó con uno de los mejores discos de 2014 para la redacción de este Exile, el impecable Lateness of Dancers (recupera la sentida reseña pinchando en el título- obtuvo la posición 3 en nuestra lista tras los trabajos de Reigning Sound y Chuck Prophet)

Lo que no esperábamos es que a los dos años escasos Hiss Golden Messenger lo iban a superar o por lo menos, igualar ya que a ciertos niveles de composición, sonido e interpretación ya no hay estrellas que marquen la diferencia cuando se está en racha.

El nivel de creatividad de Hiss Golden Messenger es tan alto que estamos seguros de estar viviendo una especie de trilogía mercurial que para un servidor comenzó con Haw en el 2013 pero uno ya no sabe al cielo al que pueden llegar cuando están enfocando su destino de una manera tan acertada que aunque pueda parecer continuísta, cada vez es más brillante y accesible (digamos, menos minoritaria, dicho todo ello relativamente, seguimos siendo cuatro pelaos los que les conocemos).

Como casi siempre pasa con los grupos legendarios y ellos lo son, lo que dota a Hiss Golden Messenger de una exclusividad pasmosa es el deje, el fraseo y la voz del bueno de MC, que se te pega al alma de los paisajes interiores encontrados en los paseos por tu entorno natural y lo hace como definía Bowie la voz de Bob Dylan, como engrudo y arena.

Para orientar a aquel que no esté familiarizado con el grupo, vocalmente MC Taylor es el cromosoma Y de Lucinda Williams. Ese tipo de nostalgia sureña desoladora pero curativa que la de Lake Charles representa en su añoranza y práctica de algo tan analógico que no entiende de matemática aplicada. Es el back porch sound.

En este nuevo y extraordinario trabajo de Hiss Golden Messenger, que tras una primera escucha ya es uno de los discos podium de 2016, la chica para cantar en armonía con Taylor es la dulce Tift Merritt y le pega que no veas en Happy Day (Sister My Sister) se te erizan los pelos del brazo.

Como lo hacía Street Legal y aquello discos soberbios de finales de los setenta, los Hiss Golden Messenger siempre arrancan con un torbellino celebrando la existencia, en este caso de título clásico como la de Jesse Winchester, Biloxi. Esta sublime canción trota y galopa como los medios tiempos de Bob Seeger o del más campero John Mellencamp cuando también era Cougar pero sobre todo dylanea en unos contornos prístinos que no veas.

Pero la tonada está hipotecada también por el groove de Stephen Stills o incluso el del New York New York de Ryan Adams y por eso a uno el corazón le sonríe y si, vuelve a querer, como siempre pasa con canciones que salen a contratiempo que sea comienzos del verano y haya kilómetros y el tanque esté lleno para disfrutar de tanta energía y tradición condensada en movimiento, con las ventanillas bajadas. Biloxi se convierte tras una primera escucha en otro de los clásicos instantáneos de Hiss Golden Messenger y después de algunas más en la canción del año.

Tell Her I´m Just Dancing,  tiene ese aroma algo jamaicano en la estructura de la estrofa pero totalmente roquero en un estribillo insultante de bello y esos vientos militarizados para masajearte el alma y ponerte a tono. Y ese final colgado y justo. Silencio. Una delicia.

La que le da el título es una tonada muy de ellos, que aunque sorprenda menos de inicio,  en cuanto entra el arpegio de banjo y después hacia el final cuando toda la banda festeja la melodía en tropel , se transforma en otra cosa, una mala bestia de composición, una característica de este grupo. Las canciones te van susurrando a la nuca cada vez con diferentes cosas y te llevan directas al catre, no hay escapatoria.

Like a Mirror Loves a Hammer es pantanosa, grasienta, americana y densa y desde luego, si a Prince le hubiera dado por bajarse al sur a cantar en Muscle Shoals,  a esto hubiera sonado. Atención especial de nuevo a los vientos, esos vientos sagrados.

Tras un pasaje corto instrumental de mera niebla, Smoky´s Song, como para separar estados de ánimo, llega una de las gemas reposadas, Cracked Winshield donde residen todos los ingredientes que amamos de la gran balada campera de la Dixieland, vemos todo por esa luna agrietada de un coche abandonado en la cuneta del cruce desierto.En cada sílaba, en cada requiebro, hay dolor, dolor del bueno, del que cura heridas.

Siguiendo este disco road movie, de desierto, sólo igualado en calidad este año por otras dos bandas americanas- Richmond Fontaine y Drive By Truckers  y una murciana-almeriense llamada Bantastic Fand, tenemos As the Crow Flies con un marcado ritmo Slow Train Coming, totalmente hipnótica como cuando Lucinda se pone a hablar de religión y pecado y te pone firmes.

Tras el inmenso dueto con Tift ya mencionado y una vez reposada la reflexión, Say It Like You Mean It  es un medio tiempo de transición, muy muy bonito y sincero, simple como es esta banda ahora todavía más predilecta.

Ace of Cups Hung Low Band es mucho más críptica, puro cine negro,  como las de sus primeros discos, ese gótico sureño que domina Hiss Golden Messenger a la perfección. Sientes que te están contando historias y tienes unas ganas inmensas de que vengan cerca para verles en directo, donde me imagino todas esas visiones del sur «que conquistan tu mente» se amplificarán hasta el delirio.

Y acaba con Highland Grace o el nuevo Tupelo Honey del XXI, quizás la mejor canción que han compuesto hasta la fecha, fuera de toda categorización salvo la influencia clara de nuestro gruñón Celtic Soul Brother Van.Canciones que hacen el amor con el oyente a partir de las 12 de la noche de un día de labor, en la soledad de sus cascos. canciones que hacen derramar lágrimas conduciendo por tu ciudad pensando en quienes te esperan y quienes te aguantan, crescendos de country soul que amplifican las emociones.

Edición doble de lujo

No me vale lo que ha dicho algún camarada sobre que es un disco al que se le ve demasiado el plumero de sus influencias, Hiss Golden Messenger dentro de la tradición sagrada han creado un estilo nuevo bajo el sol que proviene de una voz, un recitado y una droga necesaria llamada M C Taylor y una forma de tocar ala de The Band o Little Feet para acurrucar tan extraordinaria y prodigiosa voz. Cantar bien es transmitir, no necesariamente dar la nota perfecta sino la nota blue, no lo olvidemos, los  HGM bien que nos lo recuerdan.

En fin, que estoy enamorado de este disco, de Hiss Golden Messenger, de la voz de Taylor y que no paro de escucharlos. Con Danny & The Champions al otro lado del Atlántico son mis dos bandas actuales favoritas anglosajonas.

El corazón como una presa, se titula esta maravilla y os aseguro que se encuentra a punto de reventar de tanto amor. Si señor , bravo Hiss Golden Messenger, es justo la inundación que necesitamos.

* Existe una edición deluxe con otro disco adicional llamado Vestapol que es acústico, nebraskero pero de alta calidad, vamos que no es de relleno como suele pasar, lo que ratifica su estado de gracia.

Reseña del séptimo disco de MC Taylor -actor principal, vocalista, guitarra y cara visible- y Scott Hirsch -teclados y voces: Hiss Golden Messenger

Hiss Golden Messenger – Heart Like A Levee (2016)


Biloxi /  Tell Her I’m Just Dancing /  Heart Like a Levee/ Like a Mirror Loves a Hammer / Smoky’s Song / Cracked Windshield / As the Crow Flies Happy Day (Sister My Sister) / Say It Like You Mean It / Ace of Cups Hung Low Band / Highland Grace

Bandcamp de Hiss Golden Messenger <LINK>


2 respuestas

  1. Entrada dramáticamente bella, muchas de las palabras empleadas evocan imágenes y sensaciones que espero encontrar en el disco cuando lo adquiera. Eso seguro.
    Abrazos,
    JdG

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