Críticas Discos Especiales

La pequeña y antigua localidad irlandesa de Ballyshannon vio nacer un 2 de Marzo de 1948 a una de las grandes leyendas de la guitarra y a una de las figuras esenciales del blues-rock, vio nacer y crecer a Rory Gallagher quién a los quince años ya tocaba en mil y un garitos, pero no fue hasta la creación del trío «Taste» que se le reconoció su inmenso talento. Con la base en la ciudad de Cork los Taste a partir de 1966 comenzaron a engrasar la maquinaria y con el disco debut homónimo en 1969 y sobretodo con «On the Boards» en 1970 conocieron el éxito, y con el éxito vinieron las disputas y Rory acabó partiendo peras e iniciando una carrera en solitario con un nuevo disco llamado sencillamente «Rory Gallagher» en 1971, un disco de esos que mirando hacia atrás se antoja imprescindible. A partir de este momento el talento y la creatividad de Rory se disparan, sus directos son brutales, y su fama a las seis cuerdas se hace mundialmente famosa, tanto nivel tenía el amigo Gallagher que superaba en crítica al mismísimo mano lenta Clapton y se le ofreció en más de una ocasión formar parte de las Satánicas Majestades Stonianas, creo que llegó a tocar con ellos en algunos conciertos por tierras holandesas, aunque el carácter irlandés de Rory no ligaba demasiado bien con la dictadura de los Glimmer Twins. Rory conforme pasan los años va perfeccionando su forma de componer y tocar, además de su manera de beber, exagerada y sin fin. Su mejor disco de siempre tal vez sea «Tattoo» (1973) aunque como imagináis mi favorito es el disco que hoy nos ocupa, el maravilloso «Calling Card», después tiene discos buenos y brutales, pero el debut, este par comentados y lógicamente «Deuce» son imprescindibles. Volviendo a «Calling Card», es curioso que cuando el mercado musical se vuelve más rockero con la llegada del punk y más variado en propuestas, es cuando Rory decide realizar un disco con influencias más jazzísticas, dejando de autoproducir el disco como siempre había hecho para colaborar en dicha producción con el bajista de Deep Purple Roger Glover quién sin duda realiza un espléndido trabajo en el estudio. Como músicos Gallagher cuenta con Gerry McAvoy al bajo, Lou Martin a los teclados y Rod de’Ath a la percusión, teniendo él todo el protagonismo a todos los niveles. Nunca su voz suena mejor, nunca su forma de componer es tan certera y como siempre, su guitarra dispara demoledores riffs.
Rory Gallagher consigue llamar poderosamente nuestra atención desde el primer segundo del disco, consigue atraparnos en su mundo, en su atmósfera mágica y envolvente. La intro inicial de «Do you read me?» es absolutamente genial, con esa entrada tan rocanrolera, tan sonido setenta, tan putoámica. Sin duda estamos ante un tema de esos míticos que todo bicho viviente debería escuchar día sí día también, me copian? El woogie-woogie de «Country Mile», perdónenme ustedes pero.., me la pone dura. Riffs infecciosos y un solo de guitarra marca de la casa espectacular. La dureza guitarrera va subiendo poco a poco de nivel, esta vez toca disfrutar de la hardrockera «Moonchild», que lleva en su ADN el ABC del rocanrol, parece sencillo pero no lo es, es una brutalidad de tema que en su riff parece enseñar por donde deben ir los tiros en esto del hard-rock. Entonces Rory nos da una pausa con el tema que da nombre al disco, «Calling Card» es un tema inclasificable, un tema demoledor de blues-rock con esencia jazzística, el guitarra parece haberle enseñado al gran guitarrista Neils Cline de Wilco como hay que tocar rock con clase y emoción. Una canción que a nivel de composición resulta insuperable, bonica, deliciosa, mítica, seductora, otoñal… el bajo y los teclados vistiendo de gala el tema, y un Rory vocalmente perfecto. Temón. «I´ll admit your’re gone» es tal vez mi tema favorito del disco, un tema folk con esencia sixtie, con hechuras kinkinianas, un tema, podríamos decir muy muy muy Dave Davies, tanto en su construcción como en su interpretación, si cerramos los ojos podemos imaginar perfectamente al pequeño de los Davies poniéndonos la piel de gallina o al mismísimo Rod Stewart dejándonos el corazón como un guiñapo. Con «Secret Agent» retoma Gallagher el camino del hard-rock, estamos ante un temazo para cargar pilas y desnucarse moviendo la quijotera al ritmo que marca la música. La sombra de sus admirados «Little Feat» aparece en la monstruosa «Jack-Knife Beat» y en «Edged in blue» marca la pauta de las guitarras de finales de los setenta, un tema que con las escuchas va enamorando y a día de hoy es uno de mis favoritos. El disco original lo cerraba «Barley and Grape Rag», un tema acústico grabado en directo en el salón del estudio con los músicos a su alrededor, ya sabemos de donde Jack White saca sus coqueterías no?. En la reedición del disco de 1999 aparecen dos bonus tracks: «Rue the day» y «Public enemy», ambos grabados en San Francisco. El primero de ellos con una armónica descomunal y un rocanrol incendiario a la vieja usanza, y el segundo es la primera versión del tema que aparecería en «Top Priority» que me gusta más aunque está versión es muy curiosa. En 2012 apareció otra nueva reedición del disco con otro tema extra llamado «Where was I’m going to?» al que nunca le he pillado la gracia, al que no veo en todo el contexto del disco y queda simplemente como una anécdota de un disco imprescindible, una POM del rock y sin duda el mejor disco de Rory Gallagher, uno de los maestros de la guitarra, un genio, un artista brutal al que habría que reivindicar más a menudo.
 
Rory Gallagher – «Calling Card» (1976)
10/10
01.- Do You Read Me?/ 02.- Country Mile/ 03.- Moonchild/ 04.- Calling Card/ 05.- I’ll Admit You’re Gone/ 06.- Secret Agent/ 07.- Jacknife Beat/ 08.- Edged In Blue/ 09.- Barley And Grape Rag/ 10.- Rue The Day (Bonus Track)/ 11.- Public Enemy No. 1 (B-Girl Version)(Bonus Track)/ 12.- Where was I’m going to? (Bonus Track).
 


2 respuestas

  1. y uno de los más infravalorados, manda cojones. Yo le considero al nivel de Alvin Lee, Hendrix, Clapton, Beck o Page. Gran crítica, a mi ese disco en directo llamado irish tour 74 me parece una joya absoluta. Saludos!

  2. Una gozada de disco, Niko, por su variedad y su excelencia técnica. El punk sí que afectó a Gallagher, precisamente tras "Calling Card" grabó "Photo-Finish", que no escapa a dicha influencia. Pero en 1976 todavía es inmune el irlandés a la algarada punk.

    Abrazos.

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