da vida de nuevo a estas canciones con mucho respeto y a su vez sin realizar un mero copia y pega del original, vistiéndolas con más instrumentos y con otro enfoque dinámico, dando al disco una entidad propia

Kate Davis empezó como una joven prodigio del jazz hasta que le picó el gusanillo de la música que crece en los márgenes del pop, esto sucedió más o menos cuando co-escribió la famosa Seventeen junto a Sharon Van Etten. Reinvención que culminó en Trophy, un no muy conocido disco de hace un par de años y que contiene canciones tan inspiradas y fantásticas como Daisy. Lo recomiendo.

Este año Kate Davis se reafirma en esa nueva dirección aliándose con Hi, How Are You Project, organización sin ánimo de lucro que se centra en la reivindicación del bienestar en el ámbito de la salud mental. Y como habréis adivinado por el título y la portada se trata de un homenaje a Daniel Johnston, más concretamente a su disco Retired Boxer de 1984 y que Davis titula Strange Boy, título de una de las canciones que contiene.

Strange Boy. Kate Davis recuerda a Daniel Johnston.
Kate Davis da vida de nuevo a estas tonadas con mucho respeto y a su vez sin realizar un mero copia y pega del original, vistiéndolas con más instrumentos y con otro enfoque dinámico, dando al disco una entidad propia. Otra particularidad es el intercalado de grabaciones caseras con las que introduce cada canción y en las que recoge las opiniones de conocidos y amigos sobre la primera vez que escucharon a Daniel Johnston.
La propia artista confiesa que la primera vez que escuchó al cantautor le sorprendió la franqueza que transmitía y eso es exactamente lo que quiere para su música. Y la verdad es que va muy bien encaminada con versiones como las que aquí hace de por ejemplo I’ll Do Anything but Break Dance for Ya, Darling, alejada de la sencillez de la original, pero sin traicionar su espíritu, o la dinámica que da a Oh! No, o la nueva pátina indie-rock de This Song que siempre me emocionó y que en esta versión me parece fantástica, o la punkarra Strange Boy. Y como no, imposible no derretirse con versiones como la que hace de True Love Will Find You in the End, y es que muy mal lo tienes que hacer para no conseguirlo con una canción como esa, pero es que además aquí Kate lo borda, la hace emocionante de nuevo.

No sé a vosotros, pero a mí una propuesta tan honesta y especial como la que aquí presenta Kate Davis me llega, y me la creo como artista además por la intención y el enfoque que me parecen realmente acertadas, además me está haciendo disfrutar de nuevo de estas canciones que tienen más de treinta años de una manera que no imaginaba. Ya sé que tal vez por su condición de disco homenaje no gustará para destacar en los albores de una nueva temporada musical, no estamos hablando de una obra maestra ni mucho menos, aunque por lo que a mí respecta y si mis escuchas no decaen, estoy convencido de que la tendré entre mis favoritos a final de año.

Y atentos, porque estoy convencido de que Kate Davis nos deparará muchas y buenas alegrías musicales en el futuro. Una suerte que artistas tan jóvenes no pierdan la fe en la música. Siempre habrá alguna buena canción que escribir y nunca estará de más alabar al gran y malogrado Daniel Johnston. Muy recomendable.

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