Discos Críticas

La joven banda Brown Horse entregan un debut donde embastan a la perfección el country rock clásico de los 70 con el alt-country de la No Depression de los 90

…cuando un joven grupo viene diciendo que buscan hacer canciones como las de Uncle Tupelo, Silver Jews, Lucinda Williams y Jason Molina, uno no puede más que prestarles atención sí o sí…

Estoy más que encantado con el debut de los ingleses Brown Horse. Pocas veces en los últimos tiempos un disco que se abre paso a través de la americana o el alt-country, como se prefiera denominar, me ha embelesado tanto como a las referencias a las que alude.

Y es que de entrada, cuando un joven grupo viene diciendo que buscan hacer canciones como las de Uncle Tupelo, Silver Jews, Lucinda Williams y Jason Molina, uno no puede más que prestarles atención sí o sí, y más si vienen de un sello como Loose donde artistas como nuestro querido Danny Champ, Barna Howard o The Hanging Stars, entre otros, han editado algunos discos de alta calidad y favoritos en este exilio musical.

Brown Horse empezaron a rodar como cuarteto hace ya unos años intepretando estándares tradicionales en pubs a lo largo y ancho de Inglaterra curtiéndose como músicos y profundizando en su pasión musical. La banda fue aumentando hasta formar un sexteto, formado por Patrick Turner, Rowan Braham, Emma Tovell, Nyle Holihan, Ben Auld y Phoebe Troup. Pero no fue hasta después de la pandemia cuando se reunieron de nuevo y dieron forma al nuevo material que forma ‘Reservoir’. Con una particularidad, los seis integrantes componen las canciones desde un punto de vista colaborativo.

Grabaron ‘Reservoir’ en solo cuatro días en Sickroom Studios en Norfolk con Owen Taylor a los mandos, y en cierta manera atrapan esa inmediatez y frescura campestre de la localización. Su buen gusto por la americana puede escucharse desde el primer compás, pues fusionan con gracia y acierto el rock alternativo de guitarras de los 90 con los sonidos country-rock de los 70.

Formación de Brown Horse
La joven banda Brown Horse entregan uno de los mejores discos de americana de los últimos años.

Este disco puede ser un auténtico disfrute tanto para avezados degustadores de los estilos más cercanos a la tradición, como para casuales buscadores de novedades discográficas de enorme enjundia musical y lírica.

En la música de Brown Horse no solo encontraremos referencias a los artistas a quienes señalan sin titubeos, por ejemplo en tonadas como ‘Stealing Horses’, primera canción del disco que además adelanta su tono reflexivo, o en la dulce melodía de ‘Shoot Back’, es imposible no acordarse de las tonadas parsonianas de los buenos tiempos de Ryan Adams al frente de sus Cardinals.

De esta manera, Brown Horse se pasean gráciles por la música americana, transportándonos también a los Apalaches en las distancias cortas del folk de tonadas como ‘Reservoir’, sonoridades acústicas enriquecidas con sumo gusto y espíritu de banda.

La agridulce y soulful ‘Everlasting’ es uno de los momentos más finos, con el piano y la guitarra jugueteando entre ellos, donde hacen asomar a lo lejos a los hermanos Felice como referencia. Expanden su paleta sonora con la magnífica aproximación al country garagero de los Crazy Horse en ‘Bloodstain’, en la que los Brown Horse no solo nos llevan hacia Neil Young, además confirman su querencia hacia Jason Molina situándolos en tono y cadencia como uno de los grupos que mejor han sabido destilar la esencia de la gran Magnolia Electric Co.

Inevitable no acordarse de los mantras rurales de Gillian Welch y Dave Rawlings en el homenaje ‘Paul Gilley’, tan grande como desconocida figura del country que dejó para la posteridad letras tan míticas como el ‘I’m So Lonesome I Could Cry’ popularizada por Hank Williams.

Brown Horse tienen la esencia primegenia de Big Pink corriendo por su adn, y esa impronta que The Band ha dejado en la música moderna queda patente a lo largo del disco en su manera de embastar con guitarras eléctricas los arreglos de acordeón, lapsteel, violín, banjo…

Aunque a mi particularmente Brown Horse me acaban ganando del todo cuando me devuelven a la americana de guitarras eléctricas, que gran trabajo de guitarras eléctricas a lo largo del disco, y clavan la No Depression de los 90 como en ‘Sunfisher’, y en la magnífica y más rockera ‘Silver Bullet’, la más animada del disco y que me trae a la memoria a los Whiskeytown.

Y es que este disco grabado en un granero de Norfolk tiene la esencia primegenia de Big Pink corriendo por su adn, y esa impronta que The Band ha dejado en la música moderna queda patente a lo largo del disco en su manera de embastar con guitarras eléctricas los arreglos de acordeón, lapsteel, violín, banjo… y lo consiguen sin sonar a revival retro country, en todo momento con los pies en el suelo.

‘Outtakes’ consigue de manera sobresaliente lo dicho arriba, una de las mejores demostraciones de su gran talento. Una maravilla de disco de principio hasta su última y emocional balada ‘Called Away’ que te mece entre nubes de arpegios de acústica, acordeón y banjo, dejando un especial y dulce sabor de boca al estilo Avett Brothers. Una colección de canciones que nos descubre a un grupo de jóvenes que no solo dominan los palos que tocan, además muestran un potencial impresionante para la composición de grandes canciones.

Brown Horse confirman el buen estado de la música americana, sobre todo la hecha en las islas británicas. Sin lugar para la duda, una de las apuestas seguras de este nuevo año que, más allá de todas las influencias nombradas, tienen algo propio que decir. Instrumentalmente exquisitos, excelentes compositores de canciones y con una finísima lírica que tiende a la melancolía y la reflexión, creando imágenes poéticas cargadas de un gran misticismo campestre. Y ante la duda de cuál de los cinco discos de Ryan Adams es el mejor, yo lo tengo claro, me quedo con este ‘Reservoir’. Una delicia.


2 comentarios

  1. Una puta maravilla, y perdonen todos Vds por la expresión, pero es que discos como este no se hacen todos los días. Me voy a secar las lagrimas, y continuo con él…
    No me quedan palabras de agradecimiento, para agradecerte este descubrimiento!

    1. Gracias a tí Jose por pasarte y leer. Me alegra muchísimo que te guste, es que estamos ante uno de los grandes discos de americana de la década.. Bienaventurados aquellos que sean capaces de darse cuenta en su lista de final de año.

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